EDITORIAL / Las mujeres en el cine

El 26 de septiembre de 2018 se firmó en el Festival de Cine de San Sebastián la Carta por la Paridad y la Inclusión de las Mujeres en el Cine. Desde la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios de Audiovisuales (CIMA) estamos, como no podía ser menos, contentas con esta firma que se inició en el Festival de Cannes de este año.

La carta recoge la necesidad de compilar estadísticas desagregadas por género, tanto aquellas que se refieran al número de películas recibidas para su selección, como a las elegidas y programadas, para disponer de datos fiables y reales sobre la presencia de proyectos liderados por mujeres. Además, pide que se haga pública la lista de miembros de los comités de selección y programación. Pretende también establecer un calendario de cambios en los órganos ejecutivos del festival con el fin de alcanzar la paridad en el actual periodo de mandato de dichos órganos, así como realizar una comunicación anual sobre los progresos realizados.

Pero si reflexionamos un poco sobre lo firmado, en el año 2018 donde las mujeres deberían estar ya en un plano de igualdad, no es un poco, es demasiado poco.

Las mujeres estamos muy poco presentes en los festivales de cine, sobre todo en las categorías importantes. En Cannes solamente Jane Campion ha ganado una Palma de Oro; solo cuatro mujeres han ganado el Oso de Oro de Berlín; en San Sebastián han ganado la Concha de Oro dos mujeres, en 1983 y en 2013, y el León de Oro de Venecia únicamente cuatro mujeres. Estamos hablando de Festivales históricos, que empezaron su andadura entre los años 1932 y 1953, por lo que casi mejor no nos pongamos a hacer las cuentas. Y, por supuesto, ninguna española. Y, por supuesto, ningún festival importante del mundo lo dirige una mujer, y me parece que tampoco se la espera.

Y no es porque haya mujeres y no se lo merezcan. Las estadísticas son desoladoras como indica el último informe de CIMA del 2017 que acabamos de presentar.

Si se fijan bien en las peticiones, salta a la vista que  hasta ahora los comités de selección no eran paritarios, ni los de programación, y además desconocíamos su composición. Y en muchos festivales, tampoco la de los jurados.

Y me quedo en este punto, ya que me parece muy significativo. Los festivales de cine dan mucha visibilidad, por lo que nos han invisibilizado durante décadas, nos han hecho desparecer.

Agradezco mucho al director del Festival de Cannes, y a José Luis Rebordinos, del Festival de San Sebastián, que hayan firmado este compromiso. No conozco otros festivales que lo hayan hecho. ¿Es que hasta este año nadie se había dado cuenta de que las mujeres no existíamos para los festivales?

Las mujeres sí nos dábamos cuenta, pero hasta que no hemos empezado a asociarnos, como por ejemplo en CIMA, no teníamos voz. Y me pregunto, ¿a vosotros hombres nunca se os pasó por la cabeza?  Y ahora que por fin hemos podido pedir medidas, ya que las voces de muchas mujeres unidas son difíciles de acallar, ¿no os da muchísima vergüenza? Menos mal que a nuestras voces también se han unido las voces de muchos compañeros que también quieren conocer las historias contadas por las mujeres, que se han dado cuenta de que el público se perdía al menos el 50% de las miradas, su voz, su vida.

Y lean lo que la Fundación Alternativas publicó en el Informe sobre el estado de la cultura en España 2017. Igualdad y diversidad en la Era Digital. Y todavía hay quién se escandaliza cuando exigimos cuotas.


Este texto de CRISTINA ANDREU, presidenta de la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA) ha sido publicado en el blog de El País Alternativas.