NOTICIAS

Entidades de todo el mundo se reúnen en el primer seminario internacional online organizado por CIMA en el marco de la Red Global Equality in Film

NOTICIAS

Entidades de todo el mundo se reúnen en el primer seminario internacional online organizado por CIMA en el marco de la Red Global Equality in Film

Durante los días 6 y 7 de mayo, más de 400 personas asistieron al primer seminario online internacional organizado por CIMA -Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales, en el marco de la Red Global Equality in Film.

El evento, diseñado de manera colaborativa junto a una quincena de entidades de distintos países y financiado por el Ministerio de Cultura de España, reunió a profesionales, investigadoras y líderes de organizaciones de distintos países con el objetivo de debatir estrategias para avanzar hacia una industria audiovisual igualitaria y diversa. Ya están disponibles las charlas completas en el canal de YouTube de CIMA.

Titulado We Are The Plot Twist aludiendo al “giro de guion” que necesita el sector para incorporar nuevas perspectivas, el encuentro puso en común experiencias de Europa, América y África, abordando cuestiones como la efectividad de las políticas de género, la necesidad de una representación diversa de las personas y el cuestionamiento de los estereotipos, así como el reto de afrontar la violencia machista para garantizar espacios seguros e inclusivos.

La apertura del encuentro, a cargo de la presidenta de CIMA, Guadalupe Balaguer, estuvo marcada por la presentación de los objetivos de la red global, cuyo origen se remonta a un acto colectivo en 2024 en la sede de la ONU en Nueva York, con el objetivo de compartir herramientas eficaces para combatir las desigualdades de género en el audiovisual. En la actualidad hay una veintena de entidades sin ánimo de lucro adscritas a esta iniciativa, entre las que se encuentran CIMA, Geena Davis Institute, Film Fatales, Collectif 50/50, Le Lab, EWA, Elles Font Des Films o Power to Transform!, entre otras. 

Todas las participantes del evento destacaron que, aunque en los últimos años se han conseguido avances importantes, estos continúan siendo muy lentos y frágiles, especialmente en un contexto político y cultural global donde algunos derechos para las mujeres y disidencias de género están siendo cuestionados e incluso eliminados. 

De la política a la práctica 

La primera mesa redonda se centró en el análisis de las políticas públicas y medidas concretas destinadas a aumentar la presencia de mujeres y colectivos infrarrepresentados en la creación de historias. Representantes de Francia, Brasil y Sudáfrica compartieron datos y experiencias sobre incentivos financieros, cuotas y programas de acción afirmativa que han demostrado una gran eficacia. Se señaló que España es el único país europeo que ha logrado aplicar cuotas y criterios de igualdad en las ayudas públicas, aunque incluso los territorios más avanzados todavía están lejos de alcanzar la paridad mínima de 40%, especialmente en puestos decisivos como la dirección y el guion.

Fabienne Silvestre, directora de Lab Femmes de Cinéma y coordinadora del único informe anual europeo sobre la situación de las mujeres en el audiovisual, expuso cifras preocupantes (“a este ritmo, llegaríamos a la paridad en 2066”) y alertó sobre el retroceso en algunos sectores profesionales o espacios de visibilidad como Cannes. El problema no es únicamente cuantitativo, sino también estructural: las mujeres siguen teniendo menos acceso a los espacios de decisión, financiación y liderazgo creativo.

Desde el Instituto Mais Mulheres de Brasil, Lyara Oliveira explicó las iniciativas desarrolladas en el sector del cine en Sao Paulo para promover la diversidad racial y de género. Entre las medidas impulsadas destacan la incorporación de puntos extra para proyectos liderados por personas racializadas o pertenecientes a grupos históricamente excluidos (Rede Afirmativa), así como la creación de jurados más diversos. 

Zanele Mbuthu, desde SWIFT, analizó las dificultades específicas que enfrentan las mujeres en la industria sudafricana, subrayando problemas como la falta de acceso a financiación, la escasa presencia de las creadoras y la persistencia de estereotipos machistas que limitan su desarrollo profesional. También destacó iniciativas impulsadas en Sudáfrica y Kenia para promover programas de formación y fondos específicos para mujeres, así como luchar contra la violencia sexual. 

Moderó el debate Alexia Muiños, directora de EWA Network, quien también hizo hincapié en las desigualdades salariales existentes en el ámbito audiovisual. Aunque existen avances legislativos para disminuir esta brecha, insistió en que la transparencia salarial y la recopilación de datos siguen siendo herramientas fundamentales para medir el progreso y exigir responsabilidades.

La representación importa

La representación en pantalla fue otro de los grandes temas del encuentro. Las ponentes subrayaron que la diversidad detrás de las cámaras influye directamente en la construcción de narrativas más plurales y alejadas de estereotipos. 

Melanie Iredale, de Reclaim the Frame, compartió datos preocupantes sobre la distribución cinematográfica en Reino Unido, donde las películas dirigidas por mujeres y personas no binarias representan un porcentaje todavía muy reducido de los estrenos comerciales; una realidad que ellas intentan corregir con campañas y acciones de comunicación.

Lee Meyerhoff, de Film Fatales, explicó el trabajo que realizan en Estados Unidos para conectar a directoras con posibles agentes financiadores y distribuidores. Mostró también preocupación por la situación política en su país, donde las políticas de diversidad e igualdad han dejado de ser impulsadas por muchas organizaciones. Su objetivo es construir comunidades sólidas que permitan romper el aislamiento profesional que experimentan muchas mujeres y disidencias en el sector audiovisual. 

Otro bloque importante del Summit estuvo dedicado a la lucha contra los estereotipos en los procesos creativos y de producción. Salima Jirari presentó varias iniciativas impulsadas desde España, como el Campus de Verano o el curso de Coordinación de Acceso de la Academia de Cine, o programas de asociaciones como Dones Visuals para favorecer la representación de colectivos racializados y otros grupos infrarrepresentados en la industria española. 

Desde Colombia, Gerylee Polanco presentó el trabajo desarrollado por Killary Cine Lab, una iniciativa centrada en la formación, investigación y visibilización de mujeres en el cine. A partir de datos sobre las brechas de género en el cine colombiano, Polanco destacó la importancia de crear espacios alternativos de creación capaces de cuestionar las estructuras tradicionales de poder y las narrativas hegemónicas. La británica Femi Otitoju, activista queer y experta en políticas de igualdad, desempeñó un papel clave como moderadora del debate, promoviendo un diálogo transversal entre las organizaciones.

Romper el silencio

La segunda jornada del seminario, que abrió con unas palabras de bienvenida de Beatriz Mbula, cineasta y miembro de CIMA, estuvo centrada en la violencia sexual y los abusos de poder dentro de la industria cinematográfica. El debate arrancó con la ponencia de Almudena Carracedo, cineasta y coordinadora del informe ‘Después del silencio’ de CIMA. Este pionero estudio reveló cifras alarmantes: más del 60,3% de las mujeres del sector consultadas afirmaron haber sufrido algún tipo de violencia sexual en el ámbito profesional, de las cuales el 92% no lo ha denunciado. Carracedo expuso con rotundidad que se trata de un problema estructural y de gran urgencia social que debe atajarse desde múltiples ángulos, con protocolos eficaces y rendición de cuentas, pero también con movimientos de base como LaNuestra o la cuenta de Cristina Fallarás, que han resultado ser lugares seguros para la reparación de muchas supervivientes de violencia sexual.

Barbara Rohm, de Power to Transform! explicó el funcionamiento de Themis, un centro de apoyo en Alemania para personas que sufren acoso o violencia en los sectores del cine, el teatro y la música. Además de ofrecer asesoramiento, la organización desarrolla programas de formación destinados a transformar la cultura laboral y prevenir conductas abusivas. Desde Colombia, Juliana Delgado compartió la experiencia de Rec Sisters, colectivo que ha elaborado guías de prevención y herramientas de acompañamiento para mujeres del sector audiovisual víctimas de violencia. Destacó que en Colombia es legal que la víctima denuncie públicamente a su agresor, prevaleciendo su libertad de expresión basada en un hecho verídico sobre el derecho al honor del presunto agresor.

Durante el debate, moderado por la periodista y crítica greco-belga Elli Mastorou de Elles Font des Films, surgieron cuestiones relacionadas con las dificultades para denunciar, la precariedad laboral que afecta especialmente a mujeres jóvenes y la llamada “cultura del silencio” que todavía persiste en muchos entornos profesionales, y que según ellas es muy superior a la supuesta “cancelación” que sufren algunos hombres denunciados. Las participantes coincidieron en que combatir la violencia requiere tanto cambios legales como transformaciones culturales y sociales profundas. 

Hacer la película que no existe

La jornada concluyó con una masterclass de la cineasta estadounidense Cheryl Dunye, considerada una figura pionera del cine queer afroamericano. Dunye habló sobre su emblemática película The Watermelon Woman (1996), el primer largometraje dirigido por una mujer negra lesbiana y ganadora del Teddy Award en Berlinale. La directora explicó cómo construyó una narrativa en torno a personajes históricamente invisibilizados y reflexionó sobre la ausencia de mujeres negras en los archivos y relatos oficiales del cine.

A través de su experiencia como cineasta y productora, Cheryl Dunye defendió la importancia de crear imágenes, relatos y espacios propios para las comunidades marginalizadas. También animó a las nuevas generaciones de cineastas a perseverar en la creación de historias que apuesten por la diversidad y singularidad de experiencias vitales, capaces de cuestionar la censura, los prejuicios y las limitaciones impuestas por las estructuras de la industria audiovisual tradicional. El público asistente, que no dejó de agradecer las palabras inspiradoras de Dunye a través del chat, confirmó que la gente está ávida de recibir nuevas propuestas narrativas y ver en una pantalla aquello que no ha visto nunca.

En conjunto, el seminario ‘We Are the Plot Twist’ dejó claro que la lucha por la igualdad en el cine sigue siendo un desafío global que requiere cooperación internacional, políticas públicas ambiciosas y un compromiso continuo por parte de instituciones y profesionales. Las participantes coincidieron en que la representación, la seguridad laboral y el acceso equitativo a los recursos no son cuestiones aisladas, sino elementos fundamentales para construir una industria audiovisual más democrática, diversa y sostenible.

Más información sobre el evento y la red Equality in Film