Ganadora de un Oscar por ‘Pena de muerte’, Susan Sarandon protagonizó el martes un encuentro para los miembros de la Academia de Cine, en el que compartió anécdotas de las películas que la han convertido en uno de los rostros del cine mundial y reflexionó sobre el poder de las historias, el oficio de la interpretación y las temáticas que le gustaría ver en el futuro en el cine.
“Yo creo que he tenido suerte de dedicarme a esto. Cuando los hombres hablan de cómo se construye una carrera, hay que tener en cuenta que los mejores papeles van para ellos. Yo he tenido que elegir entre lo que me ofrecen y a veces me ofrecen guiones que necesitan una vuelta, como en ‘Thelma y Louise’”, recordó la estadounidense, que cree que “necesitamos más guionistas que escriban historias para mujeres” y en este sentido citó a Pedro Almodóvar, con el que le encantaría rodar.
‘Joe’, ‘Primera plana’, ‘The Rocky Horror Picture Show’, ‘Atlantic City’, ‘El ansia’, ‘Thelma y Louise’, ‘El juego de Hollywood’, ‘El aceite de la vida’, ‘El cliente’, ‘Las brujas de Eastwick’, ‘Quédate a mi lado’, ‘Mujercitas’…son solo algunos de los títulos de esta intérprete que siempre ha asumido riesgos y para la que es fundamental “pasármelo bien trabajando, da igual el tema de la película. Cada trabajo es como visitar un planeta nuevo, donde tienes que aprender su idioma y su estructura de poder, la colaboración es lo que más me gusta”.
Sin formación actoral, a Susan Sarandon la interpretación fue algo que “me llegó”. Y desde ese encuentro fortuito en los años 70 está rodando sin parar. “Si trabajas porque te gusta lo que haces para mí eso ya es éxito. Crear es un don. El arte es conexión. Poder ganarnos la vida conectando a las personas es algo impresionante”, aseguró la actriz, que cree que su gremio está acostumbrado a sortear la incertidumbre que ahora asola a toda la sociedad. “La gente quiere control sobre su propia vida, pero no hay manera de predecir lo que va a pasar porque vivimos en tiempos precarios. Como artistas, estamos siempre adaptándonos a lo que nos viene. No hay nada que te garantice tu futuro como artista”, afirmó.
Por su papel en ‘Atlantic City’ la neoyorkina logró su primera nominación al Oscar, premio al que ha optado hasta en cinco ocasiones y que ganó en 1995 por ‘Pena de muerte’. “Cada película es política, algunas refuerzan el estatus quo y otras lo desafían. ‘Pena de muerte’ tenía claro que iba a ser controvertida, pero con ‘The Rocky Horror Picture Show’ hay gente que se me acerca y me dice que le cambié la vida”, contó la actriz, que en su labor de productora apuesta por historias “que favorecen a la gente. Si no te lo imaginas antes, no se pueden cambiar las cosas. Por eso, la gente en el poder que solo busca el control lo primero que hace es silenciar a los artistas”.
Reconocida con un BAFTA, el Premio del Sindicato de Actores y el Premio Donostia, esta actriz y activista lleva años alzando la voz y luchando por distintas causas sociales. “Creo que no existe el equilibrio entre la persona y la actriz. Cuando uno tiene una voz alta y clara es porque no queda otra. Da igual que seas artista o no. Siempre eres quién eres, no puedes separarlo”, reflexionó Sarandon, que también alertó sobre la reducción de los espacios de exhibición que le quedan al cine independiente en Estados Unidos.
También desveló qué relatos le gustaría ver en el futuro. “Las pequeñas historias que animan a los espectadores a tomar las riendas de sus propias vidas. Esos héroes no conocidos, que hacen las cosas con un propósito y de forma silenciosa, son los que más me interesan”, reconoció la estadounidense, que quiere hacer más cine documental.