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Jornadas CIMA 2025 / Querer o no querer… El deseo (o la ausencia de él) en la ficción

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Jornadas CIMA 2025 / Querer o no querer… El deseo (o la ausencia de él) en la ficción

Las reconocidas cineastas Antonella Sudasassi, Lucía G. Romero, Gemma Blasco y Patricia Ortega debatieron en esta mesa redonda sobre cómo se ha mostrado tradicionalmente el deseo y la sexualidad femenina en el audiovisual y sobre la importancia de generar nuevas representaciones narradas por las propias mujeres.

Celebrada en el marco de las Jornadas Profesionales CIMA y moderada por Tábata Cerezo, actriz, coordinadora de intimidad y miembro de la junta directiva de CIMA; esta mesa redonda abordó la representación hegemónica del deseo de las mujeres en la pantalla junto a cuatro reconocidas directoras, cuyo trabajo ofrece nuevas perspectivas en este aspecto. «La representación cada vez es más diversa y se está transformando gracias a las mujeres que se están poniendo detrás de las cámaras y están cogiendo las riendas de los relatos», señalaba Tábata Cerezo antes de dar paso a las participantes.

Antonella Sudasassi, directora de ‘El despertar de las hormigas’ y ‘Memorias de un cuerpo que arde’, arrancó la conversación hablando de la necesidad y urgencia personal detrás de la creación de sus películas: «Hace más de 10 años me propuse como misión contar historias protagonizadas por mujeres deseantes, que es lo que nunca había visto en pantalla. La necesidad surge precisamente por eso, porque tradicionalmente solo había percibido que las mujeres eran objeto y no sujeto.»

Patricia Ortega, directora y guionista de ‘Mamacruz’ y ‘Yo imposible’, llamaba la atención sobre el hecho de que siempre que se representa el deseo femenino y queer en el cine se hace desde el dolor y la culpa, reivindicando que «hay que construir referentes de sanación, porque ese dolor existe, pero también construir referentes de felicidad».

Sobre esto, Lucia G. Romero, directora de ‘Cura sana’ y ‘Casi septiembre’, destacaba la importancia de la diversidad de perspectivas a la hora de hablar del deseo y otras vivencias de las mujeres, añadiendo que, en su trabajo, lo que busca es verse reflejada en la pantalla: «Quiero crear personajes que vehiculen cosas que a mí me pasan. Que tengan el aspecto o la identidad que tengo yo, pero que no sea ese el foco del conflicto”.

La representación de la violencia sexual en la pantalla fue otro de los grandes temas de la mesa redonda. Gemma Blasco, directora de ‘La furia’, habló sobre su decisión de no mostrar en imagen la violación que ocurre en la película y mantener solo el sonido. «Haciendo escenas con violencia hacia las mujeres puedes estar perpetuándola y revictimizando a las víctimas.» De ‘La furia’, la directora destacaba como elemento diferenciador que «nosotras estamos todo el rato con la protagonista, no la abandonamos nunca, y eso me daba el espacio para incluir la secuencia (…) Hemos creado una escena respetuosa, huyendo del espectáculo, pero muy incómoda.»

Una de las claves fundamentales que se detectaron en la representación del deseo de las mujeres o las violencias en el audiovisual es que siempre han sido los hombres blancos heterosexuales los que las han plasmado. Esto determina cómo se muestran las cosas y las mujeres directoras ofrecen perspectivas totalmente diferentes.

Sobre la grabación de escenas íntimas en una película, Patricia Ortega incidía en que el proceso debe ser siempre un diálogo: «Yo no puedo decidir cómo se muestra un cuerpo ajeno. Hay que preguntar por sus límites, preguntar si la persona se siente cómoda, si está contenta, tranquila y bien», apostando por crear un espacio de seguridad y tranquilidad. «El cuerpo es de la persona que está frente a la cámara y yo no tengo poder ahí», concluía.

La mesa redonda puede verse completa a continuación: