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Jornadas CIMA 2025 / El papel de los medios y redes sociales en la denuncia de las violencias en el sector audiovisual

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Jornadas CIMA 2025 / El papel de los medios y redes sociales en la denuncia de las violencias en el sector audiovisual

En esta mesa redonda, celebrada en el marco de las Jornadas Profesionales CIMA 2025, abordamos el papel que tienen los medios de comunicación y las redes sociales en los casos de violencia sexual contra las mujeres en el audiovisual que están saliendo a la luz. Participaron las periodistas Cristina Fallarás, Ana Marcos, Sara Plaza y Pepa Blanes, miembro de la junta directiva de CIMA.

Las Jornadas Profesionales CIMA 2025 arrancaron el 24 de abril con la presentación del informe estatal “Después del silencio. Impacto de los abusos y violencias sexuales contras las mujeres en la industria del cine y el audiovisual”, punto de partida para una jornada de encuentros en torno a la denuncia y prevención de este tipo de violencias junto a entidades y profesionales clave del sector. Entre ellas, se celebró la mesa redonda «El papel de los medios y redes sociales en la denuncia de las violencias en el sector audiovisual» para reflexionar sobre la función clave que pueden ocupar las y los profesionales de la comunicación en este aspecto.

La mesa redonda fue moderada por Pepa Blanes, jefa de Cultura de la Cadena Ser y miembro de la junta directiva de CIMA, que comenzó invitando a las participantes en la mesa a retratar el contexto actual de las denuncias a través de los medios de comunicación.

Cristina Fallarás, que en 2018 lanzó el hashtag #Cuéntalo, fenómeno internacional donde las mujeres compartieron relatos sobre las agresiones sexuales que habían sufrido, apuntaba que «desde ese momento no hemos dejado de narrarnos». La escritora y periodista destacaba la labor que lleva a cabo en su perfil de Instagram compartiendo testimonios de mujeres y aportando veracidad a su palabra: «Puedo permitirme construir un relato, una memoria colectiva sobre la violencia sexual que, al estar creado por miles de voces, es irrefutable.»

La amenaza judicial sobre la publicación de casos sobre violencia sexual en medios de comunicación fue otro de los grandes tema de la mesa. Ana Marcos, redactora de Cultura en El País y autora de ‘A mí no me ha pasado nada’, incidía en que esta amenaza, recalcando que «no puede servir para que dejemos de investigar». Además, hablaba de la injusta presión que sufren las mujeres para denunciar a través de la vía judicial si quieren que se tome en cuenta y se publique su testimonio.

Sobre esto, Sara Plaza, co-coordinadora de feminismos en El Salto, apuntaba como una demanda de este tipo puede acabar con un medio de comunicación pequeño: «Tenemos que encontrar estrategias para poder sacarlo (…) Llevamos 5 meses con una investigación que no podemos publicar porque no hay una denuncia ante comisaría». Además, incidía en la idea de que «la labor periodística tiene que ir también más allá de denunciar una situación concreta. Tenemos que intentar que eso no se repita y para ello hay que aportar muchos datos».

Sobre los procesos de denuncia a través de medios de comunicación, tanto Ana Marcos como Sara Plaza coincidían en el carácter casi «terapéutico» de hablar con una periodista. «A veces intuyes que lo que hay detrás es que necesitan que alguien las escuche. Se publique o no, el proceso puede ser reparador para ellas», explicaba Sara Plaza. A su vez, Cristina Fallarás apuntaba las consecuencias negativas de los largos procesos detrás la denuncia en medios de comunicación: «Lo largo de los procesos genera mucha frustración y que muchas mujeres se echen atrás, que grandes casos no prosperen».

Las especificidades de la industria del cine se detectaron como otro de los grandes retos a la hora de denunciar las violencias. Ana Marcos destacó que «es una industria pequeña y precaria en la que el abuso de poder empieza desde que están formándose» y en la que, además, se trabaja con el cuerpo, aumentando la exposición.

Sobre el futuro de esta situación, Fallarás compartía que «está empezando a pasar algo. Hay actores y directores que empiezan a tener conciencia, que empiezan a preocuparse» por generar espacios de trabajo seguros. Ana Marcos concluía además reforzando esta idea: «No digo que ahora mismo todo esto sea efectivo, que los protocolos sean los correctos y las mujeres se sientan respaldadas, aún no es así, pero que se empiece un camino y se empiecen a mover cosas a mí me da un poco de esperanza».

La mesa redonda puede verse completa a continuación: