Las parejas de la especialidad de guion de la 5ª edición del programa CIMA Mentoring 1to1 están formadas por Lorena Iglesias y Ainhoa Bolaños (CIMA), y Coral Cruz e Irene Bohoyo (CIMA).
La relación entre las parejas de guionistas de esta edición del programa se adentra en lo profesional sin dejar de lado lo emocional, personal y artístico. A través del trabajo de las participantes de CIMA Mentoring 1to1, se evidencia cómo este acompañamiento individualizado permite ordenar procesos creativos, reforzar la confianza autoral y generar vínculos que impactan positivamente en la evolución de sus proyectos y carreras.
La pareja formada por la mentora Lorena Iglesias (guionista y actriz en Balearic y creadora y actriz de la serie Millenial Mal) y su mentorizada Ainhoa Bolaños, está trabajando con una guía muy concreta para ayudar a Ainhoa a pasar del caos creativo a un guion base con escenas claras y una estructura sólida para un proyecto en desarrollo.
“La [primera] mentoría fue un proceso de depuración y enfoque”, explica la mentora Lorena Iglesias, quien destaca la importancia de identificar el corazón de la historia y concretar el recorrido emocional de la protagonista.
A través de ejercicios prácticos —como la escritura de una carta en primera persona o la definición de tres escenas “inevitables”—, la mentorizada ha podido profundizar en los elementos simbólicos y emocionales de su proyecto. “El principal reto fue ordenar una intuición muy potente pero todavía dispersa”, señala la mentora, subrayando el valor de distinguir lo esencial de lo accesorio.
Por su parte, Ainhoa Bolaños pone el acento en el acompañamiento humano y creativo recibido: “Está siendo un lujo tener a Lorena como acompañante”. Entre los aprendizajes más significativos, destaca una frase que ha marcado su proceso: “no intentar hacer una buena película, sino hacer una película que sea inevitable personalmente”.
Además, Ainhoa reivindica la importancia de sostener una voz propia: “Ser fiel a tu visión, por rara o curiosa que sea (…) ahí está una de las fortalezas de la mirada”. Para ella, el programa está resultando especialmente beneficioso, al dedicarse a un ámbito tan solitario como puede ser el del guion: “Tienes una comunidad y un anclaje fuerte con la mentora que muchas veces puede desbloquear algo que estaba enquistado hacía mucho tiempo”.
En lo que se refiere la pareja formada por las guionistas Coral Cruz (coguionista de títulos como Polvo serán o Los días que vendrán) e Irene Bohoyo (coguionista de Cochinas y Todos los lados de la cama), el foco se sitúa en la dimensión emocional del oficio y en la necesidad de cuidar los procesos creativos. “La profesión de guionista tiene un componente muy emocional que muchas veces se pasa por alto”, apunta la mentora, Coral Cruz, que describe su labor como un ejercicio de escucha activa y acompañamiento desde la experiencia.
Coral, además, destaca el carácter bidireccional del aprendizaje: “Las mentorías son un momento de intercambio en doble dirección”, afirma la mentora, reconociendo el valor de revisitar su propia trayectoria desde una nueva perspectiva.
Irene Bohoyo, por su parte, resalta la honestidad y sensibilidad de Coral durante este acompañamiento, al abordar cuestiones como la coescritura, la conciliación o el síndrome de la impostora, y afirma que en seguida supo que “podía fiarme de ella”.
Con humor, define a su mentora como “una terapeuta”, pero también como alguien que impulsa su desarrollo: “Me empuja a confiar en mí misma y a disfrutar de lo que me está pasando”.
Para Irene, formar parte del programa significa también pertenecer a una red de creadoras: “Supone una oportunidad de conectar con otras mujeres (…) y sentirme acompañada y comprendida”. Y añade: “Este programa ayuda a verte desde fuera (…) al encontrarte con mujeres que están en situaciones parecidas. Que comparten miedos, retos, ansiedades y ganas de crear, de crecer y de hacer cosas”.
Las experiencias de ambas parejas reflejan de nuevo que CIMA Mentoring 1ot1 es un programa que va más allá de impulsar proyectos, al fortalecer voces propias y construir comunidad en un sector donde, como coinciden las participantes, compartir el camino marca la diferencia.
