La Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales reivindica la inclusión de la figura profesional de coordinación de intimidad en los rodajes, así como medidas que garanticen la correcta aplicación de protocolos frente a las violencias y abusos de poder.
El borrador del Real Decreto sobre el Estatuto del Artista, por el que se regula la relación laboral especial de las personas artistas que desarrollan su actividad en las artes escénicas, audiovisuales y musicales, así como de las personas que realizan actividades técnicas o auxiliares necesarias para el desarrollo de dicha actividad, se encuentra actualmente en su última fase.
Desde CIMA se han presentado alegaciones a este último borrador, solicitando la inclusión de medidas mucho más detalladas en materia de protección frente a la violencia y el acoso, recogidas en el Artículo 7 del decreto, del que destaca que no cuenta con líneas claras a seguir y acaba siendo ambiguo en su aplicación.
En este aspecto, desde la asociación hacemos hincapié en que la labor de la coordinación de intimidad en los rodajes no solo esté contemplada en el estatuto cuando las actividades de las personas artistas consistan en la realización de escenas intimas (sexo simulado, desnudez, violencia sexual simulada, contacto físico intenso o escenas íntimas que involucren a menores de 18 años), sino que se garantice que las personas que la ejerzan sean profesionales de la coordinación de intimidad con la formación necesaria y demostrable.
Esta medida busca proteger el respeto de los límites y el consentimiento de las personas involucradas en dichas escenas y prevenir frente a situaciones de acoso sexual y abuso de poder, defendiendo el derecho de las y los intérpretes a pedir coordinación de intimidad profesional y asegurando que las producciones ponen a su disposición esta posibilidad siempre que así se demande.
Con estas alegaciones, CIMA busca dar un paso más hacia la erradicación de las violencias contra las mujeres en la industria audiovisual, una problemática históricamente silenciada y constatada en el informe «Después del silencio: Impacto de los abusos y violencias sexuales contra las mujeres en el cine y en el audiovisual», publicado por la asociación en 2025.