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CIMA Mentoring 1to1: El impulso de la nueva generación de directoras a través del acompañamiento creativo

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CIMA Mentoring 1to1: El impulso de la nueva generación de directoras a través del acompañamiento creativo

Las parejas de la especialidad de dirección de ficción -formadas por Ghalia Charrad (CIMA) y Ana Díez, y Sofía Muñoz López (CIMA) y Ainhoa Rodríguez-, y la pareja de dirección de documental -compuesta por Luciana Espinoza Hoempler (CIMA) y Virginia García del Pino-, comparten cómo han vivido su participación en CIMA Mentoring 1to1.

Este viernes se celebra el acto de clausura que pone el broche de oro a esta edición del programa, donde diversas parejas de mentoras y mentorizadas han compartido sus procesos creativos, trazando nuevas rutas profesionales y desafiando las estructuras convencionales del sector.

La cineasta Ana Díez, fundadora de CIMA y ganadora del Goya a Mejor dirección novel por ‘Ander eta Yul’, ha mentorizado a Ghalia Salik Charrad, joven creadora proveniente de los campamentos saharauis de Tinduf. Su entendimiento fluido, basado en el análisis técnico y narrativo, ha sabido integrar la riqueza de sus respectivas trayectorias.

Ghalia destaca que el aprendizaje más valioso ha sido adquirir una visión global del cine, ampliando su perspectiva más allá del cine árabe. Según la mentorizada, esta experiencia le ha permitido dejar de observar el cine solo como espectadora: “Esta mentoría me está ayudando a transformar la manera en que veo y analizo el cine. Ya no lo observo únicamente como espectadora, sino también desde una perspectiva técnica y narrativa”. Ana Díez, por su parte, ha enfatizado la importancia de conectar las escenas pensando en el montaje posterior, una herramienta clave para que Ghalia desarrolle su propia voz en la pantalla.

Por su parte, la relación entre la directora Ainhoa Rodríguez, ganadora del Premio Especial del Jurado en Málaga por ‘Destello Bravío’, y su mentorizada Sofía Muñoz se ha definido por la cercanía y la experimentación profesional. Rodríguez, cuya metodología se aleja de lo académico para centrarse en una “guerrilla creativa”, ha instado a su mentorizada a explorar caminos inciertos y a habitar los espacios y rostros de sus historias.

Sofía resalta el impacto de los consejos de Ainhoa para centrar su energía en su ópera prima, permitiendo que la historia se geste con calma. Para la joven creadora, Ainhoa ha sido una figura clave para entender la creación desde la complejidad: “Me ha ayudado a entender el cine desde una especie de guerrilla creativa: atrevernos a explorar, a equivocarnos, a probar caminos que no sabemos adónde nos llevarán”. Este acompañamiento de nueve meses le ha aportado la confianza necesaria para valorar su propio universo creativo y desafiar el sistema desde el arte.

En cuanto a la pareja de la especialidad de dirección de documental, Virginia García del Pino, reconocida por trabajos como ‘La décima carta’ o ‘La estafa del amor’, ha trabajado estrechamente con Luciana, a quien ya conocía previamente como alumna, facilitando encuentros presenciales en Barcelona, su ciudad de residencia. García del Pino, que cuenta con amplia experiencia trabajando con diversas productoras, ha orientado a Luciana no solo en la dirección, sino también en su faceta como productora.

Luciana subraya que el mayor aprendizaje ha sido la seguridad que su mentora le ha infundido: “Lo que más recuerdo y me llevo de las sesiones con mi mentora es, sobre todo, la confianza que ha sabido transmitir en mí y en mi trabajo”. Para ella, el programa ha sido un espacio de escucha donde ordenar ideas y reafirmar decisiones: “Me ha dado un espacio de escucha y acompañamiento donde pude ordenar ideas, cuestionarme y reafirmar mis propias decisiones como cineasta”.

Durante la mentoría, trazaron una hoja de ruta que ya ha dado frutos, logrando que un corto de Luciana fuera seleccionado en DocumentaMadrid. Luciana concluye que esta experiencia le ha permitido fortalecer su mirada y generar vínculos duraderos en una red de apoyo que valora profundamente: “Formar parte de este programa me hace sentir muy agradecida y orgullosa. Creo que es un privilegio poder compartir este camino con otras cineastas y generar redes”.

Virginia, además, destaca el potencial de su mentorizada para transformar la industria: “Pienso que puede llegar a ser una muy buena productora, alguien que priorice proyectos con puntos de vista más abiertos, menos racistas y menos machistas, que tanta falta hacen”.

Este programa de CIMA no solo ofrece herramientas técnicas y estratégicas, sino que construye una red de apoyo esencial para reducir la incertidumbre en los inicios de la trayectoria profesional, permitiendo que las nuevas creadoras se sientan respaldadas en una industria compleja.