La pareja formada por Marta Pavía (CIMA) y Mayte Cabrera, de la especialidad de postproducción, y la formada por Agustina Muñiz (CIMA) y Alejandra Loiseau, de la especialidad de dirección de arte, comparten cómo están viviendo su participación en el programa CIMA Mentoring 1to1.
Una nueva etapa como profesional freelance en sonido. La llegada a un nuevo país y la búsqueda de un lugar dentro de una industria desconocida. Aunque sus trayectorias y objetivos eran diferentes, Marta Pavía y Agustina Muñiz han encontrado en CIMA Mentoring 1to1 un espacio de acompañamiento que les ha permitido afrontar retos decisivos en sus carreras y convertir la incertidumbre en oportunidades concretas.
A través de la experiencia y el conocimiento compartido por sus mentoras Mayte Cabrera y Alejandra Loiseau, ambas profesionales han fortalecido su confianza, ampliado su visión del sector audiovisual y dado pasos importantes en su desarrollo profesional. Sus historias reflejan el valor de un programa que no se centra en el desarrollo de proyectos sino que conecta a mujeres de distintas generaciones y especialidades para impulsar carreras y construir redes duraderas dentro de la industria.
La diseñadora y mezcladora de sonido Mayte Cabrera cuenta con una sólida trayectoria en el sector audiovisual. Su trabajo en reconocidas películas como ‘La infiltrada’, ‘La estrella azul’ o ‘Los domingos’ la han convertido en una de las profesionales de referencia de su especialidad.
Cuando comenzó las sesiones de mentoría con Marta Pavía, esta atravesaba un momento complicado. Aún trabajaba en un estudio, pero se encontraba en una situación profesional que le generaba frustración e incertidumbre sobre su futuro. “Desde el primer momento, Mayte me dio mucha confianza y pude hablar con ella del tema, de lo que me frustraba. Eso me ayudó para no desmotivarme y echarle más ganas por seguir aprendiendo”, recuerda Marta.
Para Mayte, esa cercanía es precisamente una de las fortalezas del proceso: “Son charlas donde compartimos inquietudes y experiencias. Lo que aporto es desde mi punto de vista y experiencia personal, por lo que creo que es una experiencia más real y humana”.
Gracias a ese acompañamiento, Marta ha podido afrontar con mayor seguridad el inicio de una nueva etapa como profesional freelance especializada en postproducción de sonido. “Estas mentorías me han servido para ganar seguridad sobre cosas que quizás yo veía inciertas. Me han hecho darle un enfoque más serio a las metas que me planteo ahora y a largo plazo”, explica.
Las sesiones se convirtieron en un espacio donde abordar no solo cuestiones técnicas relacionadas con el sonido, sino también aspectos fundamentales de la profesión: las dinámicas de trabajo, las relaciones dentro de los equipos, la gestión de proyectos y la realidad laboral del sector. La mentora destaca además la importancia de ofrecer referentes a las nuevas generaciones de profesionales: “Es el tipo de experiencia que me hubiera gustado tener cuando arrancaba en este mundo”.
Para la mentorizada Agustina Muñiz, en cambio, incorporarse al programa tenía un objetivo muy concreto: comprender el funcionamiento de la industria audiovisual española y facilitar su integración profesional tras su llegada desde Argentina en 2025.
Con una amplia experiencia previa en el departamento de arte, buscaba trasladar su trayectoria a un nuevo contexto profesional. En ese proceso ha encontrado una aliada fundamental en Alejandra Loiseau, reconocida profesional de dirección artística y diseño de producción, reconocida por trabajos como ‘La piel que habito’ o ‘Madres paralelas’, de Pedro Almodóvar.
“Tuve la enorme suerte de que Alejandra Loiseau aceptara ser mi mentora”, afirma Agustina. Desde los primeros encuentros, Loiseau compartió su conocimiento sobre la estructura de los equipos, la organización de los departamentos de arte y las dinámicas de trabajo propias de la industria española.
Sin embargo, la mentoría pronto fue más allá de los aspectos técnicos. “Hablamos sobre liderazgo, vínculos humanos, conciliación, maternidad y los desafíos que atraviesan las mujeres dentro de nuestra profesión”, explica.
Con el paso de los meses, la relación evolucionó hacia un intercambio profesional cada vez más enriquecedor: “Dejé de sentir que estaba únicamente recibiendo información para comenzar a sentirme escuchada, acompañada y considerada una colega”, señala.
La confianza construida durante el proceso tuvo además una consecuencia tangible: tras meses de colaboración y trabajo conjunto, Alejandra propuso a Agustina incorporarse a uno de sus próximos proyectos profesionales. “Puedo decir, sin ninguna duda, que esta experiencia superó ampliamente mis expectativas”, asegura.
Las experiencias de Marta y Agustina muestran cómo el intercambio entre profesionales puede convertirse en una herramienta decisiva para afrontar momentos de cambio, redefinir objetivos y abrir nuevas oportunidades.
Además de los aprendizajes individuales, ambas destacan el valor de formar parte de una comunidad de mujeres que comparten experiencias, desafíos y aspiraciones dentro del sector audiovisual.
“Poder compartir un poquito de camino juntas y tener la suerte de nutrirse de la experiencia de las mentoras es una experiencia que recomendaría a cualquiera”, afirma Marta. Por su parte, Agustina resume el espíritu de este acompañamiento con una frase que ha adquirido un significado especial en su trayectoria reciente: “Nadie se salva solo”.
Una idea que conecta con la esencia de CIMA Mentoring 1to1: generar espacios donde la experiencia compartida, la confianza y la colaboración entre profesionales contribuyan a fortalecer el presente y el futuro de las mujeres en la industria audiovisual.
