CIMA ha celebrado esta mañana, en la sede de DAMA en Madrid, un desayuno con la prensa y algunas de sus socias recientemente premiadas en los Premios Goya y en el Festival de Málaga, en el marco de la conmemoración de los 20 años de trayectoria de la asociación.
El encuentro, conducido por la presidenta de CIMA, Guadalupe Balaguer, ha servido para poner en valor el recorrido colectivo de las mujeres en el audiovisual en estas dos décadas, así como para visibilizar a las profesionales que hoy son referentes para las nuevas generaciones. “Hoy celebramos no solo los premios, sino el camino recorrido para que las mujeres puedan crear, producir y contar historias en igualdad de condiciones”, se destacó durante la apertura.
Entre las profesionales presentes se encontraban productoras, directoras y creadoras vinculadas a algunas de las obras más reconocidas del último año, tanto en los Goya como en Málaga, reflejo del momento especialmente significativo que vive el cine hecho por mujeres.
Durante el encuentro se subrayó el papel clave de CIMA como red de apoyo y motor de cambio desde su fundación en 2006, impulsando políticas públicas, visibilizando datos de representatividad y acompañando trayectorias profesionales.

Las intervenciones de las cineastas participantes coincidieron en señalar la profunda evolución del sector en estos 20 años. La productora Marisa Fernández Armenteros recordó cómo, en los años 90, las directoras eran percibidas como “extraterrestres”, y cómo medidas como las cuotas y el impulso institucional han sido determinantes para revertir esta situación: “Hemos tenido que apoyarnos en lo público para cambiar un sistema que no era meritocrático”.
En la misma línea, Chelo Loureiro cuestionó la idea de meritocracia en el sector: “Se decía que el talento era suficiente, pero se ha demostrado que no era así. CIMA ha sido clave para que esto cambiara”.
Varias participantes destacaron también el valor de CIMA como espacio de acompañamiento, comunidad y crecimiento profesional. La productora María José Córdova, de origen mexicano, subrayó: “Es un modelo que debería replicarse en Latinoamérica. Aquí se genera comunidad y se impulsa el trabajo de todas”. Por su parte, Cecilia Rivas puso en valor iniciativas como CIMA Mentoring 1to1, en la que participó en 2023 mentorizada por la productora María del Puy Alvarado, actual vicepresidenta de CIMA.
Las cineastas coincidieron en que el cambio no solo ha sido cuantitativo, sino también narrativo. La productora Sandra Hermida señaló: “Más que una diferencia en las historias, hay una diversificación del mercado que refleja una sociedad más plural y abierta a nuevas miradas”. También se destacó una forma de trabajo más colaborativa: “Las mujeres tendemos a hacer red, a poner en valor al equipo. Es un cambio que va más allá de lo cinematográfico”, añadió.

A pesar de los avances, las participantes señalaron desafíos y barreras aún vigentes. La directora Marta Matute compartió cómo, en sus inicios, se cuestionaba su capacidad para dirigir, mientras que Odile Antonio-Baez apuntó a los “microgestos” que siguen poniendo en duda la valía profesional de las mujeres. El edadismo también se identificó como una de las asignaturas pendientes del sector, especialmente para mujeres mayores de 45 años.
Otro de los temas recurrentes en el encuentro fue el impacto del «síndrome de la impostora». La productora Sara Bamba animó a las nuevas generaciones a no temer el error ni la duda: “A las mujeres no se nos ha permitido equivocarnos. Es fundamental perder el miedo a liderar”.
El encuentro concluyó con una reflexión sobre la responsabilidad de los medios en la construcción del relato. Se señaló la necesidad de abandonar etiquetas como “cine de mujeres” y evitar enfoques que reduzcan las entrevistas a cuestiones de conciliación o género. “El dato relevante no debería ser si una película está dirigida por una mujer o un hombre”, apuntó Sandra Hermida.
Camilo Vázquez, del ICAA, presente en el encuentro, quiso poner en valor el trabajo iniciado por Beatriz Navas y continuado por Ignasi Camós al frente de la institución, recordando la importancia de la implantación de la medida que reservaba un 35% de las ayudas para mujeres directoras: “Cuando se estableció este porcentaje, muchos productores lo percibieron como algo excepcional. Sin embargo, ocho años después, basta con observar el trabajo de todas estas directoras para comprobar el impacto real de la medida”. Subrayó que los reconocimientos nacionales e internacionales obtenidos en este tiempo avalan el prestigio y la calidad de ese talento, reafirmando el compromiso del ICAA con reforzarlo y visibilizarlo.
Por su parte, Guadalupe Balaguer defendió la necesidad de seguir avanzando hacia una igualdad real en el sector. El audiovisual está en transformación, pero el camino hacia la igualdad real aún requiere compromiso, visibilidad y acción colectiva: “Debemos ser permeables a la realidad del audiovisual y acelerar los procesos para que el 50% se materialice cuanto antes. Está más que demostrado que no solo beneficia al sector, sino también a la sociedad”, concluía la presidenta de la asociación.

Las socias de CIMA asistentes al encuentro han sido: Marisa Fernández Armenteros, Sandra Hermida y Nahikari Ipiña, productoras de ‘Los domingos’ (Mejor Película en los Goya); Chelo Loureiro, productora de ‘Decorado’ (Mejor Película de animación en los Goya); la directora Marta Matute y la productora Cecilia Rivas, de ‘Yo no moriré de amor’ (Biznaga de Oro a Mejor Película Española en Málaga); Odile Antonio-Baez, productora de ‘Iván & Hadoum’ (galardonada con tres premios en Málaga y con el Teddy Award en la Berlinale); Olivia Delcán, directora de ‘Instrucciones para cocinar un pollo bajo tierra’ (Mención Especial del Jurado en Málaga); Sara Bamba, productora de ‘La Carn’ (Biznaga de Plata Zonazine en Málaga), y María José Córdova, productora de ‘Oca’ (Biznaga de Plata a Mejor Película Iberoamericana en Málaga).