La violencia sexual, el consentimiento y la forma en que esto se representa en el cine fueron los temas analizados en la mesa redonda ‘Nuevas miradas hacia el consentimiento y la violencia sexual en la ficción y el documental. Procesos creativos y representación, ¿qué cambia cuando son ellas las que lo cuentan?’, organizada por CIMA y la Seminci y celebrada en el Paraninfo de la Universidad de Valladolid.
La cineasta Icíar Bollaín, que acaba de estrenar ‘Soy Nevenka’, destacó en este encuentro la creación de un imaginario femenino gracias a la mayor presencia de voces de mujeres. “Lo estamos construyendo: llevamos demasiado tiempo viviendo solo un imaginario, que es el masculino, y en que la mujer es un objeto de deseo. Ahora afortunadamente hay muchas más voces femeninas”.
La directora añadió que tras tanto tiempo viendo violencia sexual representada en la ficción de la mirada masculina, “de repente, tienes que reconstruir tu mirada de un cine que has visto durante toda tu vida”. Con ella, estuvieron también las cineastas Almudena Carracedo y María Herrera, y la actriz y coordinadora de intimidad Tábata Cerezo.
Esta última analizó la representación de la violencia sexual y el consentimiento desde diferentes perspectivas, como la posición de la cámara, la coordinación de intimidad en el rodaje, el trato con las víctimas o la imagen que se ofrece de los agresores.
La directora y guionista Almudena Carracedo, autora de la película documental ‘No estás sola: la lucha contra la Manda’ (2024), explicó su apuesta por “complejizar” a los agresores, no mostrándoles como “monstruos que acechan en un callejón oscuro”, sino como hombres normales que ejercen un grado de violencia.
Por último, la directoria María Herrera muestra en su cortometraje ‘El cuento de una noche de verano’ un caso de abuso sexual.