‘Sand of Silence’, de Chelo Alvarez-Stehle, inaugura Cine Político Dirigido por Mujeres

El largometraje documental ‘Sands of Silence (Arenas de silencio’) de Chelo Alvarez-Stehle (CIMA) inaugurará la IX edición del Festival de Cine Político Dirigido por Mujeres. La proyección será el martes 18 de septiembre a las 18:30 h. en Cineteca Madrid. Posteriormente habrá un debate.

En ‘Sand of Silence’ (86 min. EEUU/España), la cineasta, inspirada por la transformación de las supervivientes de tráfico sexual cuyas vidas documenta, se ve abocada a romper el silencio sobre el abuso sexual en su vida. La película, tras su paso por Matadero, estará presente el 30 de noviembre en el Festival de Cine y Derechos Humanos de Barcelona y en varias ciudades españolas de noviembre a enero: Palma de Mallorca, Ponferrada, Lérida y Logroño.

Después de un largo esfuerzo de cerca de ocho años, este filme ha recibido el Primer Premio y Biznaga de Plata en su estreno mundial en abril en el Festival de Málaga – Afirmando los Derechos de la Mujer, el Premio del Público a la Mejor Película Documental en su estreno en octubre en el Awareness Film Festival de Los Ángeles, y los premios al Mejor Documental y Premio del Público en el Malibu International Film Festival el pasado 5 de noviembre.

Tras dedicar más de 15 años a exponer el submundo de la explotación sexual y la trata en Asia y las Américas, la periodista y cineasta española Chelo Álvarez-Stehle se ve empujada a la playa de Zarautz, que dio fin a su infancia e inicio a secretos de familia. Durante su trabajo con supervivientes de tráfico sexual conoce a Virginia Isaias, una mujer mexicana que logra escapar de una red mexicana de trata y prostitución con su bebé de seis meses en el regazo, y deja atrás toda una vida de explotación sexual al cruzar la frontera a EEUU.

Diez años de arduo trabajo más tarde, Virginia empieza a reconstruir su vida y acaba convirtiéndose en una gran líder contra la explotación sexual en la comunidad latina del Sur de California. Inspirada por Virginia, Chelo decide ahondar en la raíz de su pasión por denunciar la violencia de género. Ahí nace un viaje paralelo de introspección que empuja a la cineasta a regresar a España y quebrar el silencio sobre el abuso sexual en su vida.