Salud Reguera representa a CIMA en el Parlamento de Andalucía

Salud Reguera (CIMA) fue la encargada de representar a CIMA en el Parlamento de Andalucía, donde hizo una comparecencia brillante, explicando las necesidades y limitaciones a las que se enfrentan las mujeres del cine y del audiovisual, y la importancia de tener en cuenta ello en la futura Ley de Cine en Andalucía.

“Consideramos que es muy positivo que se plantee la Ley del Cine en Andalucía con el propósito de ordenar y fomentar estos sectores de actividad considerados como estratégicos, pues los datos revelan la necesidad de impulsar y consolidar su crecimiento económico y su potencial como generador de empleo teniendo presente la gran desigualdad que hay entre hombres y mujeres no solo en el mercado laboral, sino también en la imagen de la mujer trasmitida en los medios de comunicación audiovisual y las diferencias existentes en la alfabetización mediática y de información”, dijo Reguera.

La ponencia completa es la siguiente:


Comparecencia de la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales  (CIMA) ante la Comisión de Cultura del Parlamento de Andalucía / ‘Proyecto de Ley del Cine en Andalucía’

Sevilla, 1 de marzo de 2018

Sr. Presidente de la Comisión

Señores y señoras diputadas

Buenas tardes,

Quiero comenzar esta comparecencia agradeciendo en nombre de la ASOCIACIÓN DE MUJERES CINEASTAS Y DE MEDIOS AUDIOVISUALES la invitación que han cursado a nuestra entidad para participar ante esta Comisión de Cultura.

Con carácter general, la entidad que represento hoy valora positivamente este proyecto de Ley que tiene por objeto, tal como figura en su artículo primero, la ordenación y el fomento de la actividad cinematográfica y de la producción audiovisual desarrolladas en la Comunidad Autónoma de Andalucía, en su dimensión de instrumentos de promoción de la identidad y la cultura andaluzas, de acuerdo con la Constitución Española, el Estatuto de Autonomía para Andalucía y el ordenamiento jurídico vigente.

Es la primera vez que la Junta de Andalucía aborda – el primer borrador es de enero de 2015 – la elaboración de un marco jurídico regulador de la actividad cinematográfica y la producción audiovisual desarrolladas en nuestra Comunidad con la finalidad de fortalecerla e impulsarla.

El anteproyecto de ley considera la actividad cultural de la cinematografía y las artes audiovisuales un factor de desarrollo, que coadyuva a la cohesión social y a la formación de la identidad colectiva, y que debe ser accesible y garantizar la inclusión y participación de toda la ciudadanía.

En el caso de CIMA Andalucía nos toca valorar este anteproyecto desde una doble perspectiva, como profesionales de estos sectores y también como mujeres. Ciertamente, la actividad desarrollada por la industria cinematográfica y de producción audiovisual cuenta con un gran potencial en Andalucía, tanto en relación con el desarrollo económico, como con la innovación, y por su capacidad para plantear interacciones positivas con otros sectores como el turismo, el tecnológico o el de servicios.

Estamos ante una norma sobre todo de fomento, pues su fin principal es dotar de recursos a la producción cinematográfica y audiovisual para que Andalucía pueda mejorar su estructura industrial, su competitividad y sea generadora de empleo. Este último tema, el del empleo, tanto directo como indirecto, tiene gran importancia desde el punto de vista artístico, técnico y de servicios para quienes trabajan en el sector, pero especialmente para las mujeres.

Es por ustedes conocido que la presencia de mujeres en el audiovisual, en muchas de las tareas relacionadas con la producción de obras audiovisuales, es muy inferior al de los hombres. El Informe Anual CIMA 2016, desprende – por ejemplo – que las mujeres solo representan un 26% en los cargos de responsabilidad en el cine y que en las distintas áreas de trabajo, a excepción de aquellas muy feminizadas, como las relacionadas con vestuario, maquillaje o peluquería, la presencia es muy desequilibrada.

Por áreas, los datos de la muestra utilizada, son los siguientes:

Dirección 16%                   Dirección de producción 44%

Guión 17%                         Dirección artística 44%

Producción 26%               Responsable de sonido 7%

Fotografía 2%                   Efectos especiales 3%

Montaje 28%                    Diseño de vestuario 83%

Música 8%                          Maquillaje y peluquería 75%

Consideramos que es muy positivo que se plantee la Ley del Cine en Andalucía con el propósito de ordenar y fomentar estos sectores de actividad considerados como estratégicos, pues los datos revelan la necesidad de impulsar y consolidar su crecimiento económico y su potencial como generador de empleo teniendo presente la gran desigualdad que hay entre hombres y mujeres no solo en el mercado laboral, sino también en la imagen de la mujer trasmitida en los medios de comunicación audiovisual y las diferencias existentes en la alfabetización mediática y de información.

Casi toda la población tiene acceso a los medios de comunicación, y su influencia es máxima a la hora de generar creencias, opinión o trasmitir modelos sobre el papel de las mujeres en la sociedad, lo que hace necesario eliminar en algunos casos o mejorar en otros, el tratamiento que se hace de estas en los medios, especialmente en la televisión.

Valoramos que en el texto de la futura norma se reconozcan las necesidades formativas de la ciudadanía, y que prevea la inclusión de la alfabetización y formación mediática y cinematográfica y la formación, como elementos básicos para cumplir otro de los objetivos de la ley, cual es fomentar la creatividad y la capacitación profesional en la industria cinematográfica y de producción audiovisual para mejorar la cualificación profesional y la mejora de la empleabilidad de todas las personas, hombres y mujeres.

Se trata de un sector dinámico, cambiante, afectado por el avance permanente de las tecnologías, que requiere formación especializada y actualizada para quienes estamos ya en el sector y también requiere formar nuevos perfiles profesionales – que ya vienen siendo demandados – permitan la creación de nuevos puestos de trabajo que hagan más competitivas a las empresas y a sus productos en un mercado tan globalizado como en el que estamos.

Entendemos también que se trata de un sector que presenta dependencia, en la mayoría de los casos, de ayuda pública y financiación externa, y por ello es vital que este anteproyecto contemple realmente satisfacer las necesidades económicas y presupuestarias que requiere su efectiva puesta en marcha, pues sin ello perdería su virtualidad como instrumento de cohesión y de progreso.

El establecimiento de medidas de fomento a implementar a través de futuras convocatorias de subvenciones, desempeñaría un papel muy favorecedor para el desarrollo del sector, un modelo amparado por la Unión Europea, que considera las obras audiovisuales como bienes económicos que ofrecen importantes oportunidades, y también como bienes culturales que reflejan y configuran nuestras sociedades.

Consideramos que nuestra Comunidad, haciendo uso de la potestad que tiene, debe optimizar su voluntad normativa dotando esta norma de presupuesto, y de un buen y pronto desarrollo reglamentario para que la actividad cinematográfica y audiovisual, sin perjuicio de su innegable componente cultural y social, pueda ser a la vez motor de la economía andaluza e impulsora de igualdad de oportunidades para hombres y mujeres.

Destacamos que el anteproyecto, en cumplimiento a la normativa vigente, desde su compromiso de velar por la igualdad de género y sabedora – como ya hemos comentado – de la infrarrepresentación que se da en determinadas profesiones dentro de esta industria, valore de forma singular entre los criterios generales de ponderación a la hora de solicitar ayuda pública para una obra, aspectos como el contenido de las obras o la presencia activa de mujeres profesionales.

Igualmente, nos parece muy acertado que en este sentido:

– Se contemple expresamente que no puedan ser objeto de las medidas de fomento previstas aquellas obras cuyos contenidos contengan estereotipos o valores sexistas, o que supongan una vulneración de la normativa vigente en materia de igualdad de género.

– Que recoja, que entre los criterios objetivos de ponderación de las ayudas al desarrollo y producción de obras audiovisuales podrán incluirse, eso sí, en la proporción y en los términos que se determinen reglamentariamente, la contribución a las políticas de fomento de la igualdad de género.

Como elemento quizás mejorable, el anteproyecto presenta a nuestro parecer, un déficit en la formulación de la participación pues recurre a conceptos genéricos. No queda suficientemente recogida la presencia de las entidades más representativas de los diferentes sectores que operan en el día a día, además de otros agentes económicos y sociales, organizaciones sindicales y empresariales, pareciendo no tener muy presentes los criterios de participación representativa que recoge nuestro ordenamiento jurídico.

Una norma, que crea el Consejo Asesor de Cinematografía, un Sistema de información y seguimiento de la actividad cinematográfica y de producción audiovisual y una Estrategia andaluza para el impulso de la industria cinematográfica y de la producción audiovisual, requiere una mayor concreción respecto a las organizaciones y entidades que participan.

Hay que advertir que es un proyecto de norma que contiene numerosas remisiones a desarrollo reglamentario y, en algunos de los supuestos, se refiere a materias con potencial impacto sobre la competencia y las actividades económicas. Entre otras, la regulación del Consejo Asesor de Cinematografía, el Registro Andaluz de Empresas Cinematográficas y Audiovisuales, el procedimiento para la calificación de las obras cinematográficas o audiovisuales, los reconocimientos de carácter cultural.

Tras la aprobación de la norma, confiamos en la pronta elaboración del previsto Reglamento, que concrete y perfile muchos de sus contenidos, y de la Estrategia andaluza para el impulso de la industria cinematográfica y de la producción audiovisual como herramientas imprescindibles que complementen y haga realidad la voluntad legisladora en esta materia, que desde esta organización de profesionales andaluzas valoramos, además, por su intención de impulsar la igualdad efectiva entre hombres y mujeres, confiando en su cumplimiento, seguimiento y control por parte la administración.

En definitiva, esperamos que tras los trámites parlamentarios, el proyecto que nos ocupa quede enriquecido y dotado adecuadamente para que pueda ser no solo un marco jurídico inspirador, de carácter programático, si no realmente un instrumento válido de transformación, de impulso económico y social y de igualdad.

Para todo ello, nos ponemos a disposición de los diferentes grupos de esta Cámara.

Muchas gracias