PUNTO DE VISTA / ¿Es tu historia machista? Guía para averiguarlo. Por MARIETA CABALLERO BAEZA

En una ocasión un guionista me preguntó si podía echar un vistazo a un guion que había escrito. Quería que determinase si era o no “machista”. La pregunta me sorprendió. Creo que por varios motivos. Primero, porque aquella persona me consideró una fuente legítima para determinar si su historia era o no machista. Y segundo, porque tal vez hasta que no empecé a pensar en la pregunta, había dado por hecho que sería bastante sencillo reconocer si una historia era machista o no. Pero, ¿cómo asentar unas bases de referencia del tratamiento de género de las historias?

Comencé a investigar y ya hay gente que ha pensado en esto (y hace bastante tiempo). Los tests o principios que pongo a continuación son de diversas fuentes, cuyas referencias puedes encontrar en cada uno de ellos.

Test de Bechdel

El test más famoso es el test de Bechdel. Para que una historia supere el test, ha de cumplir 3 condiciones:

  • Ha de haber al menos 2 mujeres en la historia
  • que hablen entre sí
  • de algo que no sea sobre un hombre.

Parece sencillo, ¿verdad? Si te fijas, no hay tantas películas que cumplan esto. Es una forma rápida de evaluar si una historia que has escrito toma en cuenta al género femenino o no. Pero hay muchos otros. Más información del origen del test de Bechdel.

Test de la lámpara sexy

Otro que es muy claro es el test de la lámpara sexy. Consiste en fijarse en aquellas escenas en que haya un personaje femenino que no habla. Piensa si puede ser reemplazado por una lámpara bonita. Si la escena sigue igual, el mensaje es claro: da lo mismo que esté que no el personaje femenino. Su presencia es igual que la de un mueble bonito.

Principio de Pitufina

También está el principio de Pitufina, en referencia al personaje de Pitufina de Los Pitufos. Cuando hay un grupo de hombres, suele haber una única mujer, que sigue el estereotipo de ser perfecta, guapa, valiente, etc. Un prototipo de mujer aspiracional e irreal. Por ejemplo, es característico en las películas de superhéroes. Al haber una única mujer, ser “la chica” es el atributo principal del rol que tiene este personaje dentro del grupo, reflejando cómo una mujer puede encajar dentro del mismo o de la sociedad. Cita.

Test de la damisela en apuros

El siguiente es el test de la damisela en apuros. Es un clásico en que  las mujeres son las víctimas perfectas. El personaje de la mujer aparece sencillamente para que el antagonista las maltrate, secuestre, etc. y que el protagonista las salve como desenlace de la historia. Una damisela en apuros en toda regla. Os dejo esta secuencia de la película Rompe Ralph 2 que me parece que ilustra esto perfectamente: ¿qué hay que tener para ser una princesa, a lo que toda niña se le dice que es a lo que debe aspirar?

Pelo mágico, manos mágicas, hablar con animalitos, ser envenenada, maldecida, secuestrada o esclavizada, hacer un trato con una bruja en que cambia su voz a cambio de unas piernas, esperar un beso de amor verdadero de un hombre, tener problemas con tu padre, ser huérfana, y, “¿todos dan por hecho que tus problemas se solucionan cuando aparece un hombre grande y fuerte?”

Test de Mako Mori

Por otro lado, el test de Mako Mori se parece al de Bechdel, pero lo aborda de una forma más genérica. Una película ha de tener:

  • al menos un personaje femenino
  • que tenga un arco de trama independiente
  • y que no simplemente exista para apoyar el arco de un personaje masculino.

Me parece uno de los más sencillos y directos.

Test de Ellen Willis

Otro que también es sencillo es el test de Ellen Willis, respondiendo a la pregunta: “Si los géneros de los personajes se cambian ¿la película sigue teniendo sentido?”

Si es así, supera el test. Evidentemente es algo generalista y se queda un poco corto. Fue inventado (como indica su nombre) por Ellen Willis, quien lo pensó de cara a canciones, y que también podemos llevar al cine.

Test de Finkbeiner

Al igual que con el test de Ellen Willis podemos incorporar tests de equidad de género de otros campos, como el test de Finkbeiner en el periodismo científico. Este test es un checklist propuesto por la periodista Christie Aschwander en que en un artículo sobre una mujer científica no debe mencionar:

  • Que el hecho de que sea mujer sea su característica que más la defina
  • El trabajo de su marido
  • Cómo concilia el cuidado de sus hijos con su actividad laboral
  • Que es un modelo a seguir para otras mujeres (efecto Marie Curie)
  • Que es “la primera mujer en…”
  • La manera “maternal” de relacionarse con sus subordinados
  • Cómo la sorprendió la competitividad en su campo

Test de Tauriel

El test de Tauriel actúa bajo mínimos: se cumple cuando aparece una mujer en la historia que es buena en su trabajo.

Aparte, hay elementos que hacen evidente cómo se retrata a la figura de la mujer, por ejemplo el uso (gratuito) del desnudo femenino. Realmente, creo que con que uno sea consciente de cómo representa a las mujeres en una historia, es suficiente como para que empiece a plantearse desde el comienzo de la concepción de la historia qué papel adopta la mujer en la misma. No creo que haya demasiado misterio, y no por ello hace estos tests menos válidos: al contrario, me parecen de gran valía para “ponerse las gafas violetas” y para valorar de forma concreta qué papel juegan las mujeres en las historias. Claramente seguirá habiendo líneas grises basadas en nuestra interpretación del mundo en función de nuestra cultura y vivencias, pero el tenerlo presente ya es un paso muy importante dado que pone sobre la mesa la intensión de la equidad de género a la hora de escribir nuestras historias.


(Este texto ha sido publicado en https://www.instintocineasta.com/blog y lo reproducimos aquí con consentimiento de su autora)