EDITORIAL / Pasos firmes

2018 comenzó con la acción, que hicimos desde CIMA, del reparto entre todos los asistentes en la gala de los Premios Goya de los abanicos rojos con el lema #MÁSMUJERES, que fue muy bien recibida. Durante el año, muchas mujeres de  la industria han recibido importantes premios y distinciones. Y un hito fue la firma de la carta de la paridad en el Festival de San Sebastián, donde nos acompañaron la vicepresidenta del Gobierno y ministra de Igualdad, Carmen Calvo, y el ministro de Cultura y Deporte, José Guirao, manifestándonos su compromiso con la igualdad en el audiovisual.

Pero una cosa es abanicarse y otra cosa es ser feminista. Al salir de la reunión donde participamos en la nueva orden ministerial del ICAA y donde tuvimos el apoyo del anterior equipo de la Dirección General de Cine, conseguimos subir la puntuación a fomento de la igualdad para especialidades del cine donde la presencia de las mujeres es casi inexistente. Algunos productores se acercaron para decirme, entre otras lindezas, que no había ni una sola directora de fotografía buena en este país, que las compositoras no llegaban a contarse con los dedos de una mano y que nosotras no estábamos por la igualdad. Recalco estos comentarios porque me asombró notablemente que, en lugar de sentir vergüenza por una situación claramente injusta, como demuestran cada año los informes que elaboramos desde CIMA, y apoyar medidas de corrección para acabar con la enorme desigualdad imperante y arraigada, la respuesta era cuestionar a las mujeres en general y a las profesionales en particular.

No creo que casi nadie se atreva hoy en día a decir públicamente que no cree en la igualdad y, por suerte, tenemos muchísimos compañeros que nos apoyan y nos dan ánimo. Pero los avances son todavía escasos y observamos con preocupación la proliferación de gestos que no afrontan el problema desde la raíz y no generan ningún cambio en positivo. Por eso, necesitamos unir fuerzas sin fisuras y, en esa línea, antes del verano nos reunimos con el ministro de Cultura y la directora general del ICAA, Beatriz Navas, que nos pidieron un plan de acción para revertir la enorme desigualdad que vivimos en nuestro sector. Estuvimos todo el verano trabajando en grupos con la referencia del Instituto Sueco de Cine muy presente, y elaboramos un plan de acción ambicioso, a cinco años vista, que entregamos en una reunión con Beatriz Navas. El plan deberá iniciarse en enero de 2019 con la implantación de medidas que impliquen cambios efectivos y reales para las mujeres profesionales. Por otro lado, en los primeros días del año se firmará un convenio con el ICAA para desarrollar CIMA Impulsa, un proyecto que promueve el desarrollo real de los guiones cinematográficos elaborados por mujeres, facilitando así su acceso a la industria, con el compromiso y las ayudas de entidades públicas y productoras cinematográficas, que se desarrollará por primera vez en 2019 y tendrá una continuidad anual.

Por todo ello, esperamos que en 2019 comencemos a dar pasos firmes para una igualdad efectiva.

 

(Texto publicado por Cristina Andreu, presidenta de CIMA, en la Revista de La Academia)