‘Matrioskas, las niñas de la guerra’, de Helena Bengoetxea, estreno en Zinebi

La película ‘Matrioskas, las niñas de la guerra’, de Helena Bengoetxea (CIMA), se ha estrenado en el Festival Zinebi de Bilbao. El filme documental sigue el periplo de cuatro mujeres por España, Rusia y Cuba. Fue uno de los proyectos que participaron en CIMA MENTORING.

El largometraje documental ‘Matrioskas, las niñas de la guerra’, de la cineasta navarra Helena Bengoetxea, se estrenó la pasada semana en el 63 Festival Internacional de Cine Documental y Cortometraje de Bilbao – ZINEBI.  La directora del filme, Helena Bengoetxea, participó en la premiere junto a varias ‘niñas de la guerra’, entre ellas, Azucena Fernández, presente en la película.

La ópera prima de Helena Bengoetxea se acerca a cuatro ‘niñas de la guerra’ que durante la contienda civil española fueron enviadas a Rusia siendo niñas y, tras la Segunda Guerra Mundial, emigraron a Cuba. Cuatro mujeres, hijas del exilio, que son desconocidas en su país de origen y olvidadas en el de acogida.

El filme retrata su resistencia y capacidad de adaptación tras ser testigos de la guerra, el exilio, el peso emocional de la Unión Soviética, el socialismo… Sus recuerdos pueblan esta historia en forma de libros, fotos o matrioskas, esas muñecas tradicionales rusas que son un elemento recurrente en la película; un souvenir que aparece en el hogar de todas, pero también el símbolo que representa la riqueza de sus vidas, la multiplicidad de situaciones y recorridos vitales. Vidas dentro de otras vidas.

La memoria resulta un elemento fundamental en esta película. Como explica la directora, «como conocimiento y reivindicación histórica, y memoria como mecanismo personal de supervivencia, memorias que se entremezclan y cuya pérdida es tanto individual como colectiva, en un proceso de doble exilio, forzado el primero y por voluntad propia el segundo». Y es especialmente interesante la vivencia de «las niñas de la guerra», las que paradójicamente, y gracias al exilio, disfrutaron de una educación y un desarrollo personal y laboral impensables en España en mujeres de su época y clase social. «La trayectoria y experiencia de nuestras protagonistas, todas mujeres, reivindica sobretodo la memoria como genealogía femenina, genealogía que también conforma lo que ahora nosotras somos y dónde estamos».

Teresa, Alicia, Araceli y Julia son cuatro ancianas nonagenarias, aparentemente comunes, que esconden cuatro vidas extraordinarias marcadas por el desarraigo y el exilio: de España a Rusia y después a Cuba. Mujeres hechas a sí mismas y heroínas de su propia trayectoria, sus recuerdos del hambre, el frío y la guerra se entremezclan con la nostalgia por un hogar que las acogió y ya no existe, la lejanía de un territorio que apenas conocen y, para algunas, la vuelta a un país que no es el que soñaron.