Magnífico libro de Inma Merino sobre Agnès Varda

La periodista y crítica de cine Inma Merino es la autora del magnífico libro ‘Agnès Varda. Espigadora de realidades y de ensueños’, que contiene un meticuloso ensayo sobre la obra de la gran cineasta y una amplia entrevista realizada el pasado mes de noviembre en su casa de París. Se trata de una publicación de Donostia Kultura y Filmoteca Vasca en su prestigiosa colección Nosferatu.

El libro, tal y como informa el Diario Vasco, se contagia de una idea muy presente en la obra de Varda, la de “un puzzle con un agujero dentro”, explicó Inma Merino. Sus observaciones y sus reflexiones “desde una subjetividad manifiesta” van conformando una imagen en la que “siempre falta alguna pieza o hay un abismo al que asomarse, y que puede ser completada por el espectador, al que invita a participar”. En sus películas, de formatos muy diversos, Varda “se hace presente a través de comentarios hechos por ella misma. Pero nunca te mira por encima ni por debajo, te mira a los ojos. Su deseo es conocer a los otros, por eso hace cine”.

Inma Merino se basa en el trabajo de doctorado que hizo a partir de la película ‘Los espigadores y la espigadora’ (2000) de Varda, “una película que me impactó porque en solo 75 minutos, de una manera muy libre y no discursiva es capaz de hablar de la sociedad contemporánea de forma muy lúcida. Su idea de lo que se siembra y lo que se recoge, y lo que se despilfarra y se recicla, es clave en el mundo contemporáneo. En su obra también está muy presente la idea de que lo que está en ruinas puede encontrar una nueva vida, y que es posible remontar desde condiciones difíciles”.

La entrevista incluida en el libro, “seguramente una de las últimas que concedió, sobre todo con una cierta extensión”, se produjo en una visita de Imma Merino a la casa de Varda en París, “tan asociada a su obra y su vida, donde pasó 70 años de su vida”. Titulada ‘De 11 a 4’, en referencia a la emblemática película de la juventud de Varda ‘Cleo de 5 a 7’, y al tiempo que le dedicó la cineasta, en ella se refleja también el influjo de “una casa tan asociada a su obra”, y el impulso de una mujer que “nos dedicó más tiempo porque tenía previsto ir a una manifestación ese día, pero se encontraba cansada por la enfermedad, y tuvo que desistir”, relata Imma Merino como ejemplo de la vitalidad y el interés por la realidad que le rodeaba que la cineasta mantuvo hasta sus últimos momentos.