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Las asociaciones feministas del audiovisual denunciamos la violencia sexual en un acto histórico en el Festival Internacional de San Sebastián

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Las asociaciones feministas del audiovisual denunciamos la violencia sexual en un acto histórico en el Festival Internacional de San Sebastián

El Grupo de Trabajo Interterritorial de Igualdad (GTI), integrado por asociaciones feministas de la industria del cine y el audiovisual, concluyó su participación en el 73º Festival Internacional de Cine de San Sebastián con una acción colectiva que situó en el centro del certamen la violencia sexual contra las mujeres en el sector. Las entidades que conforman el GTI – AAMMA (Andalucía), AMMA (Murcia), CIMA (Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales), Dona i Cinema (Valencia), Dones Visuals (Cataluña), Hemen (País Vasco) y MIA (Mujeres en la Animación) – organizaron de manera conjunta esta acción que logró convertir el festival en un espacio de reflexión y denuncia.

El pasado martes 23 de septiembre, la Sala de Prensa del Kursaal acogió la iniciativa “Nuestras voces. Acción colectiva contra las violencias sexuales”, impulsada por las asociaciones feministas del cine y el audiovisual español del GTI, en colaboración con el Festival de San Sebastián y EAB, con el apoyo del ICAA, la Dirección General de Derechos Culturales y Emakunde. Ignasi Camós, director general del ICAA, inauguró el acto apelando a la responsabilidad colectiva: “Debemos dar ejemplo en la prevención, la erradicación y el apoyo a las víctimas”. 

El punto de partida de la acción fue la presentación por parte de tres de las asociaciones del GTI -Hemen, CIMA y AAMMA- de tres documentos clave elaborados durante el último año para abordar la violencia sexual en la industria audiovisual:

Rakel Ezpeleta (Hemen / EAB) adelantó los datos recabados en el diagnostico para la elaboración de un futuro protocolo de actuación para el País Vasco para prevenir y abordar las violencias sexuales en el audiovisual y las artes escénicas, y situó las cifras que justifican la urgencia de su aplicación. Según los datos que Ezpeleta puso sobre la mesa, el 50% de las profesionales no se sienten seguras en su entorno laboral; el 43% ha sufrido al menos un caso de violencia; el 60% ha presenciado situaciones de violencia; y el 65,3% ha recibido el relato de una víctima. Entre las formas de violencia destacan la psicológica, la sexual, la física y la económica por razón de género, y en el 33% de los casos se identificaron agresiones físicas y sexuales. “A los abusadores hay que plantarles cara; rompamos el silencio y la impunidad entre todas”, concluyó.

Blanca Rey, por su parte, presentó el Manual de buenas prácticas de AAMMA para la prevención del acoso y las violencias sexuales y enfatizó cuatro cifras especialmente impactantes del territorio andaluz: el 80% de las profesionales ha vivido o presenciado en primera persona situaciones de acoso o violencia sexual; de ese 80%, apenas el 15% presentó algún tipo de denuncia; y en el 0% de los casos registrados hubo consecuencias para la persona agresora. Rey denunció el circuito de silencio e impunidad que estas cifras evidencian y reclamó medidas vinculantes y sancionadoras, no solo protocolos simbólicos, para que la prevención se traduzca en protección real y responsabilidad efectiva de quienes abusan.

Almudena Carracedo (CIMA) presentó los resultados del primer estudio estatal sobre violencia sexual en la industria audiovisual de CIMA. Una investigación rigurosoa que, tal y como expuso, presenta cifras que obligan a actuar: el 60,3% de las mujeres del sector encuestadas ha sufrido violencia sexual, y en el 92% de los casos no se ha denunciado. Aunque el 94% de las víctimas contó lo sucedido a alguien, esa confidencia no se traduce en protección ni en sanción. Carracedo subrayó que estos hallazgos obligan a cambios estructurales y sistémicos: “Los datos son alarmantes y evidencian que las violencias están profundamente integradas en las dinámicas del sector”.

Alba González de Molina, directora gerente de CIMA, dio paso a continuación a la lectura colectiva de testimonios, en la que más de una decena profesionales, directoras, productoras, actrices y técnicas, leyeron relatos anónimos de violencia y abuso recogidos en los informes de las asociaciones. Los testimonios, convertidos en voz colectiva, marcaron la urgencia de abordar no sólo la prevención, sino también la reparación.

En la lectura participaron Alana S. Portero, Anna Castillo, Anna R. Costa, Aranzazu Calleja, Ascen Marchena, Beatriz Mbula, Carolina Yuste, Cecilia Ibáñez, Chelo Loureiro, Daysi Cruz, Esther García, Eva Libertad, Gemma Blasco, Giovanna Ribes, Lara Izaguirre, Laura Hojman, Maite Arroitajauregi, María Guerra, Nati Juncal, Nerea Barros, Nuria Vidal, Kristina Zorita, Patricia López Arnaiz, Piluca Querol, Rakel Ezpeleta, Sara Fantova, Sara Sálamo, Susana Abaitua, Xènia Puiggros e Icíar Bollaín. 

Tras la lectura, Nerea Barjola y Bárbara Tardón, autoras del primer informe estatal sobre violencia sexual en la industria de CIMA, destacaron que el testimonio es un acto político transformador que permite nombrar la violencia y construir un relato colectivo; que la representación y las narrativas deben ser intervenidas para reescribir las dinámicas de poder; y que la transformación sólo será posible con acciones colectivas y políticas públicas valientes. Añadieron además que «la única cultura de la cancelación que existe actualmente en el sector es la que sufren las víctimas».

El evento continuó con la lectura de un manifiesto conjunto de todas las asociaciones feministas del GTI, leído por Yolanda Olmos, directora gerente de Dones Visuals, en el que se exigieron medidas urgentes y vinculantes a las administraciones públicas y a las organizaciones del sector.

A las administraciones públicas:

  • Garantizar presupuestos específicos contra las violencias sexuales en el sector
  • Elaborar un Protocolo Marco estatal y crear un Observatorio especializado
  • Asegurar organismos externos independientes que supervisen el cumplimiento y eviten que las productoras desestimen las denuncias
  • Formación obligatoria en prevención para todo el sector
  • Herramientas alternativas que permitan actuar sin necesidad de judicializar los casos

A las organizaciones del sector —productoras, distribuidoras, festivales, televisiones, escuelas, academias—:

  • Adoptar protocolos y planes de igualdad con mecanismos de denuncia.
  • Asegurar y/o redefinir las formaciones sobre acoso y violencias sexuales, asegurando que sean obligatorias para todos los equipos, presenciales, y con un enfoque feminista, que aborde el problema desde su dimensión estructural.
  • Aprobar códigos éticos y compromisos públicos contra la violencia machista, y ejecutarlos.
  • Promover la diversidad en los equipos de trabajo, evitando entornos exclusivamente masculinos que refuercen dinámicas de poder y exclusión de las mujeres y disidencias de género.
  • Implementar Puntos Violeta en rodajes y foros.
  • Implementar la figura de la coordinación de intimidad y la figura de la persona de referencia en rodajes y otros procesos de potencial vulnerabilidad de les participantes.

El acto cerró con una llamada rotunda a romper el silencio, combatir la impunidad y hacer de la prevención y la reparación una prioridad inaplazable para toda la industria.

El vídeo completo del evento puede verse a continuación: