‘La vida sense la Sara Amat’, ópera prima de Laura Jou, en cines el 12 de julio

La ópera prima de Laura Jou, ‘La vida sense la Sara Amat’ –con guion de Coral Cruz-, adaptación de la novela homónima de Pep Puig, se estrenará el próximo 12 de julio en cines. Es una historia de adolescentes y despertar sentimental, ganadora del Premio del  Público y de la Crítica en el BCN Film Fest 2019.

La memoria de unos días de verano, de un secreto y de un primer amor puede abrazar toda una vida. Después del éxito de su corto ‘No me quites’, nominado al Goya y coronado con tres biznagas en el Festival de Málaga, Laura Jou ha dado el paso al largometraje adaptando la conocida novela homónima de Pep Puig, ‘La vida sense la Sara Amat’, una historia de adolescentes reconocida con el Premio Sant Jordi en 2015.

 La primera producción de ficción de La Xarxa de Comunicació Local, en coproducción con Massa d’Or (‘Pan negro’, ‘Incierta gloria’), cuenta con guion de Coral Cruz y música de Pau Vallvé, y ganó los premios del Público y de la Crítica ACCEC en el BCN Film Fest 2019.

La mirada retrospectiva a un primer amor, los secretos y la pérdida son algunos de los temas de este viaje cinematográfico a los albores de la adolescencia ambientado en los años 80. La experiencia previa de Laura Jou como directora de actores y coach de niños ha sido decisiva para dotar de veracidad y naturalidad las interpretaciones de los jóvenes Maria Morera, que da vida a Sara Amat, una chica que desaparece en plena noche de verano, y de Biel Rossell en el papel de Pep, su cómplice, que la protege en su habitación de la casa de su abuela, interpretada por la actriz Francesca Piñón.

En esta historia Pep, de 13 años, está completamente enamorado de Sara Amat, una chica del pueblo de sus abuelos. Una noche de verano, Sara desaparece sin dejar rastro. Unas horas más tarde, Pep se la encuentra escondida en su habitación. La joven le explica que se ha escapado de casa, y le pide que le deje quedarse con él. Aunque sabe que todo el pueblo la busca, Pep acepta y se convierte en su protector y cómplice durante los últimos días, antes de que ambos se vayan del pueblo. El chico se ve obligado a llevar una doble vida: tiene que mentir a todo el mundo y además satisfacer las demandas de Sara, que lo pondrá a prueba y lo obligará a madurar de repente antes del final del verano.