La 2 vuelve a emitir ‘Entre naranjos’, de Josefina Molina

Con motivo del reconocimiento a Josefina Molina, presidenta de honor de CIMA, con el Premio Nacional de Cinematografía, La 2 está emitiendo su serie ‘Entre naranjos’, último trabajo de una mujer pionera del cine y la televisión de nuestro país, que sigue abriendo caminos a día de hoy, según informa fueradeseries.com.

Adaptación en tres episodios de una novela de Vicente Blasco Ibáñez que Televisión Española produjo en 1998, la serie fue uno de los grandes despliegues de medios de la cadena pública en su momento, con más de 100 localizaciones y muchos actores. El primero de los capítulos se emitió el pasado domingo, y los otros dos se pasarán en las noches de los siguientes domingos del mes (15 y 22 de septiembre), después de Versión Española.

‘Entre naranjos’ retrata (en un principio, al menos) la vida en Alcira, una rústica localidad de Valencia, en los últimos años del siglo XIX. Allí, la paz de los campos de cítricos solo la perturban las inclemencias del tiempo y las correrías de los ricachones propietarios de los terrenos y las gentes ilustradas, que alimentan los cuchicheos del pueblo.

Un joven Toni Cantó es Rafael Brull, un casanova repipi recién llegado de una estancia de estudios en Italia. El señorito, aún resacoso de su Erasmus decimonónico, encuentra en una Alcira más paleta de lo que recordaba a una misteriosa mujer a la que, muy en la línea de la novela romántica del momento, decide acosar con lustroso garbo. Al mismo tiempo, heredero del momentum político de su difunto padre, el joven es encumbrado a diputado en Madrid.

Entre los paseos en tren del Levante a la capital y vuelta, Molina se lució poniendo en pantalla la España de final de siglo a ritmo de Wagner. Además de una buena oportunidad para acercar el hocico a la tele pública de los 90, la serie es una curiosa ventana a una España de trenes rudimentarios, coches de caballos y rechonchos y tramposos curas que se hacen besar la mano.