Josefina Molina: “Me adhiero a la utopía de que tanto el sexo femenino como el masculino mutaremos a mejor en el futuro”

La cineasta Josefina Molina, presidenta de honor de CIMA, dedicó su discurso de ingreso en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando a “Misoginia y feminismo en el cine de Berlanga’. No desaprovechó la ocasión y destinó buenas partes de sus palabras a la situación de la mujer y al silencio impuesto sobre las cineastas pioneras. El discurso de contestación lo pronunció su compañero de la Escuela de Cine, el cineasta Manuel Gutiérrez Aragón.

Josefina Molina en Academia Bellas Artes

“Que yo recuerde, nunca en los primeros veinte años de mi vida pude ver una película dirigida por una mujer, aunque desde muy pequeña estaba acostumbrada a ver cine. Nadie me habló de Alice Guy, por ejemplo. Ni de tantas otras, de nuestro país o de otras nacionalidades, que aportaron su grano de arena a la creación de un nuevo lenguaje a partir del ‘invento de un juego recreativo’, como diría Berlanga”.

Fueron palabras del discurso de Josefina Molina, que recordó que “en la España de los años veinte y treinta del pasado siglo, hubo mujeres españolas que lograron acceder a puestos importantes y obtuvieron, con su esfuerzo, esferas de libertad de expresión y de poder. Pero sobre esto mi generación –los que nacimos en 1936– no fue informada. La dictadura y la Iglesia nos volvieron al siglo XIX y corrieron un tupido velo de silencio sobre todas aquellas mujeres que durante la II República lucharon por la igualdad y consiguieron evidentes progresos en este aspecto”.

“El mundo creado por los hombres (que ni a ellos mismos satisface) tiene muchos flancos débiles –añadió-. ¿Deberíamos dejar de hablar de nosotras y hablar más de ellos, poniendo en evidencia el fracaso de su mundo y proponiendo nuevos modelos?” Después, se disculpó por “alejarse” del tema de su discurso, aunque advirtió que lo que iba a decir a continuación tenía mucho que ver con ello.

Luis García Berlanga, su cine, su admiración por él y especialmente por ‘Tamaño natural’ fueron las siguientes reflexiones de su discurso, que concluyó con una nota en positivo: “Y aunque el mismo Berlanga sea pesimista, yo me adhiero a la utopía y quiero pensar que, tanto el sexo femenino como el masculino, mutaremos a mejor en el futuro. Que en el futuro, juntos seremos capaces de evitar el hambre, la violencia y el sufrimiento, que aprenderemos de los errores, que cultivaremos la sensibilidad y ejerceremos la inteligencia. Y, sobre todo, que primaremos el entendimiento con el otro para compartir la alegría y el dolor de la vida. Para sentirnos parte activa del conjunto que formamos los seres vivos y la Naturaleza, preservándola para conservar la extraordinaria belleza de nuestro planeta”.