Impulsado por Fundación SGAE y el Sitges – Festival Internacional de Cine Fantástico de Catalunya y con una dotación de 10.000 euros, el galardón reconoce guiones originales e inéditos de autoras socias de SGAE, con el objetivo de abrir espacio a nuevas voces y miradas en un género todavía fuertemente masculinizado.
La guionista y directora Inés Toharia (Madrid, 1975), socia de CIMA, ha ganado el II Premio Josefina Molina de Guion de Largometraje Fantástico de Autoría Femenina con su obra Márgenes oscuros. El jurado ha seleccionado el guion por unanimidad y ha destacado su “elevada calidad literaria y la sensibilidad cinéfila”. También ha valorado “su originalidad, su perspectiva renovadora dentro de la tradición del género fantástico y su capacidad para abordar un rol femenino huyendo de cualquier tópico o condescendencia”.
Un reconocimiento que conecta con el legado de Josefina Molina
Tras conocer el fallo, Toharia ha expresado que recibir el Premio Josefina Molina “es un honor enorme y este año tiene una emoción especial por su reciente pérdida”. La autora ha recordado a la desaparecida cineasta como “una mujer que abrió caminos cuando era mucho más difícil hacerlo y cuya trayectoria hizo posible que muchas otras mujeres pudieran recorrerlos después. Que un premio que celebra precisamente la presencia de las mujeres en el cine fantástico lleve su nombre me parece muy significativo”.
El homenaje conecta, además, con Márgenes oscuros: “una historia que habla de la memoria, de las huellas que dejamos y de la importancia de que el trabajo de quienes nos precedieron no desaparezca”. Esa conexión, analiza Toharia, la acompañó durante la escritura porque cuando falleció Molina, el pasado mes de mayo, la directora tenía el guion bastante avanzado, pero todavía no lo había terminado: “Su muerte me afectó y, de alguna manera, creo que fue el impulso que necesitaba para encerrarme, retomarlo y tratar de llevarlo hasta el final”.
Al concluirlo, presentarlo al premio que lleva su nombre le pareció un paso natural. Durante el proceso “había tenido presente la libertad con la que Molina abordó géneros tan distintos como el fantástico, las adaptaciones literarias y el documental”. Ahora, recibirlo por una historia sobre la necesidad de preservar ese legado adquiere un sentido especial: “Lo siento no solo como un reconocimiento al guion, sino también como una invitación a continuar ese camino que nos abrió Josefina Molina”.
Un misterio entre películas olvidadas
El escenario de Márgenes oscuros nace del mundo de la preservación fílmica, en el que la cofundadora de la librería El Grifilm, está formada. El guion de Toharia presenta a Alicia, una técnica de un archivo cinematográfico que descubre algo inexplicable en una misteriosa película muda de 1929. Su investigación desdibujará la frontera entre las imágenes y la realidad y revelará que preservar una película es también recuperar la memoria de quienes la hicieron posible.
El deseo de Toharia de mostrar “un ámbito poco conocido y que, sin embargo, es extraordinariamente rico” propició el alumbramiento del guion. “Nunca sabes del todo qué puedes encontrarte: materiales que se creían perdidos, películas incompletas, imágenes que nadie ha visto durante décadas… Hay algo casi naturalmente fantástico en todo eso”, explica.
La autora quería dar visibilidad a quienes hacen posible cada hallazgo: archivistas, investigadores, restauradores, conservadores y técnicos que recuperan y protegen el patrimonio cinematográfico. Su admiración por los y las profesionales que habitan ese mundo fue decisiva: “Es un trabajo apasionante, pero muchas veces invisible, y sentía que esas personas merecían ocupar el centro de una historia”.
Lo fantástico como una forma de explorar la memoria
“Me interesa aportar una mirada en la que lo fantástico no esté necesariamente ligado a la acción, al poder o al enfrentamiento, sino que pueda surgir de algo mucho más íntimo: la memoria, el olvido, la pérdida, lo que permanece y lo que ha sido borrado, aquellas historias que, por distintas razones, han quedado fuera del relato”, afirma sobre Márgenes oscuros.
Al situar en el centro a quienes preservan la memoria ajena, Márgenes oscuros se pregunta también quién conserva la suya. Toharia recuerda que hay muchas personas, y muchas mujeres, cuyo trabajo ha quedado históricamente fuera de campo. Frente a ese olvido, la historia reivindica el cuidado y la colaboración entre generaciones: “La recuperación de la memoria no depende únicamente de un héroe o una heroína individual, sino también de personas que investigan juntas, se ayudan y continúan el trabajo que otras empezaron antes”, concluye.
Seleccionado entre 29 originales
El jurado del II Premio Josefina Molina de Guion de Largometraje Fantástico de Autoría Femenina ha estado integrado por Mònica Garcia i Massagué, directora general de la Fundación Sitges – Festival Internacional de Cine Fantástico de Catalunya; Violeta Kovacsics, crítica cinematográfica y profesora; Elisa Puerto Aubel (CIMA), guionista, directora y asesora de guiones, y Óscar Aibar, director de cine, guionista y escritor. El jurado se reunió en Barcelona y dirimió entre 29 originales procedentes de España y Latinoamérica presentados a la convocatoria.
Con esta iniciativa, Fundación SGAE y el Festival de Sitges reafirman su compromiso de género, con la igualdad de oportunidades y la excelencia creativa, con una mirada más plural e inclusiva dentro del universo fantástico. En su primera edición, la guionista Ángeles Huerta conquistó el galardón por su guion Lampreas.