Estreno benéfico de ‘Querían enterrarnos pero no sabían que éramos semillas’, escrita y producida por Magda Calabrese

La película documental ‘Querían enterrarnos pero no sabían que éramos semillas’, escrita y producida por Magda Calabrese, se estrenará el próximo 1 de diciembre a las 20:00h. en los Cines Zoco de Majadahonda (Madrid) con coloquio posterior de sus protagonistas. Se trata de un documental sobre la guerra de Ucrania, dirigido por Richard Zubelzu.

El largometraje titulado pone el foco en historias y opiniones de mujeres y hombres extraordinarios que han contado la preocupación por sus familiares, la situación que están atravesando su país, su situación actual en España y lo que esperan del futuro.

La invasión rusa de Ucrania que comenzó el 24 de febrero de 2022 forma parte de la guerra ruso-ucraniana comenzada en 2014, con millones de personas que han huido de Ucrania, se ha convertido en un conflicto tan grave que podría convertirse en la mayor crisis de refugiados de Europa en este siglo. El ataque ruso a Ucrania despertó en todo el mundo miedos a un conflicto global, pero también un examen de conciencia de las élites de los gobiernos al priorizar los intereses económicos por encima de los valores democráticos. La pregunta es ¿cuánto valen la paz y la libertad?

La película cuenta con la participación del reconocido productor musical cántabro Iván Izquierdo, conocido artísticamente como Bambax, que ha elaborado parte de la banda sonora con su nuevo grupo A Mojo.

La venta de entradas donadas por los Cines Zoco de Majadahonda y la productora Objetivo Family Films de Richard Zubelzu y Magda Calabrese irá destinada a la Asociación Con Ucrania y su Proyecto Mamá-Móvil de la Fundación Buenas Acciones Juntos de Kharkiv, que tiene como objetivo apoyar a las madres que quedaron al cuidado de sus niños pequeños y carecen de fondos para poder atenderlos, es por eso que la fundación los apoya con pañales, alimentos hipoalergénicos, productos de higiene personal, biberones, purés y leche.

Hasta la fecha, 7.000 niños residentes de Kharkiv han recibido asistencia, pero aún hay muchas familias que precisan ayuda. La guerra agota todos los recursos y, por lo tanto, continúan necesitando asistencia financiera para la compra de los bienes antes mencionados.