‘El orden divino’, Premio CIMA en Gijón, se estrena en cines

La película ‘El orden divino’, de la cineasta Petra Volpe, conquistó el Premio CIMA en el Festival de Gijón y el Premio del Público en el Festival de Tribeca. Es una historia sobre cómo se consiguió el sufragio femenino en Suiza, que no se alcanzó hasta 1971.

La directora y guionista Petra Volpe recuerda al mundo con esta película que el sufragio femenino no se alcanzó en Suiza, uno de los países más ricos del mundo, hasta el año 1971. El filme cuenta con un equipo mayoritario de mujeres, entre las que están la directora de fotografía Judith Kaufmann y la compositora Anette Focks.

Protagonizada por Marie Leuenberger y con Maximiliam Simonischek, Rachel Brauschweig y Sibyle Brunner en papeles destacados, El orden divino se desarrolla en un pequeño pueblo, muy pintoresco, imagen que el mundo tiene de Suiza. “Busqué un lugar que funcionara como metáfora del concepto suizo, y pensé que Appenzell era perfecto. Las colinas ondulantes con bonitas granjas, las cimas al fondo, así es como uno se imagina Suiza, y también resulta muy atractivo visualmente”.

“Si se compara con el resto del mundo, resulta indignante y difícil de comprender. Creo que se debe al profundo conservadurismo del país”

Allí vive Nora, una mujer que cuenta con las simpatías de todo el pueblo. Su vida en tranquila y ordenada hasta el día en que su marido la prohíbe que acepte un trabajo a tiempo parcial. Entonces, la frustración de Nora sale a la luz y comienza a interesarse por los derechos de las mujeres.

Nora se convertirá en paradigma del movimiento sufragista en su localidad. Pero todo su esfuerzo arrastrará tras ella mucha humillación y amenazas, además del posible fin de su matrimonio. Nada de todo eso podrá con ella y con otras mujeres que se le han unido para ir a una huelga exigiendo sus derechos.

“Una mujer que despierta y se convierte en un personaje político. Esta fue la manera en que empecé a vislumbrar a Nora”

“Si se compara con el resto del mundo, resulta indignante y difícil de comprender. En mi opinión, tiene que ver con el profundo conservadurismo de nuestro país, que aún se pone de manifiesto en todo tipo de cuestiones. Teniendo en cuenta que Suiza es un país muy desarrollado, a día de hoy sigue esforzándose por estar a la altura en términos de igualdad”, dice la directora.

El personaje que lidera la lucha, Nora, está inspirado en un caso real, el de una mujer, madre y ama de casa, que nunca se había implicado en política, pero despertó con las reivindicaciones del movimiento sufragista. “La llamada de la oposición al voto la enfadó tanto que incluso se estaba planteando luchar de manera activa por el derecho al voto. Esta fue la manera en que empecé a vislumbrar a Nora, una mujer que despierta y se convierte en un personaje político”.