Congreso CIMA Cantabria / La situación de las profesionales técnico-artísticas

La mesa dedicada a ‘La situación de las profesionales técnico-artísticas’ abordó las mejoras experimentadas con el sistema de puntos frente a las trabas en el desempeño de su trabajo. Las ponentes fueron Teresa Medina, Laia Casanovas y Paloma Peñarrubia. La moderadora fue Elisabet Prandi.

De izquierda a derecha, Teresa Medina, Elisabet Prandi, Paloma Peñarrubia y Laia Casanovas (foto Ana Martín de @estudiolacentral)

Laia Casanovas explicó que cuando estudiaba no había referentes femeninos en el trabajo de sonido. Hoy, el porcentaje de mujeres en esta categoría es solo del 17%, a pesar de ello, la peofesional aseguró que “vamos bien, pero queda mucho por hacer”. Por supuesto, se refería a los datos que aparecían en los primeros informes que elaboró CIMA.

Casanovas se refirió a la discriminación que sufren las técnicas de sonido por parte de los compañeros hombres, que les dicen que están haciendo ese trabajo por ser mujeres. “Para mí ha sido muy importante el contacto con otras diseñadoras, mezcladoras y mujeres que hacen sonido directo para darme cuenta de que es algo sistémico. Es muy importante la red de apoyo”.

La siguiente ponencia fue la de la música Paloma Peñarrubia, que compartió su situación laboral. Diez películas desde 2016 y unas cuantas por delante, “de ésas, que hayan superado el sueldo por encima de los 3.000, solo hay 3”. Dentro de ese presupuesto hay que asumir la producción de la banda sonora (contratación de músicos, alquiler estudio grabación y mezcla…), lo cual se refleja en la calidad del trabajo y en la proyección de la película, por supuesto.

Foto Ana Martín de @estudiolacentral

Finalmente, Teresa Medina, directora de fotografía, sentenció: “El diálogo de estas compañeras me estremece. Yo sí pido el sueldo justo, no me lo dan, no trabajo”. No es una cuestión de calidad de trabajo, precisó, y explicó que era una situación que le ocurría en España y no fuera, donde habitualmente trabaja. “No accedemos a proyectos que tengan presupuesto”.

Se refirió también al tema de los puntos y a una perversa consecuencia de él, “el maltrato que recibimos por ello, no hay respeto por lo que haces si trabajas. Es una situación muy precaria”. A ello se debe que haya pocas mujeres trabajadoras en esta categoría en España, concluyó. “Nos quedamos sin mujeres técnicas porque es un camino muy arduo”.