Congreso CIMA Cantabria / CIMA y el despegue de las profesionales del audiovisual

El Congreso Nacional de CIMA en Cantabria dedicó la segunda mesa programada a ‘CIMA y el despegue de las profesionales del audiovisual’, en la que participaron las productoras Marisa Fernández Armenteros y Chelo Loureiro, y la distribuidora Silbia Lobo, y que estuvo moderada por la distribuidora Nieves Maroto. En ella se habló de las mejoras en las carreras profesionales de las mujeres del audiovisual gracias a las medidas de igualdad impulsadas por CIMA, y se repasó la situación presente y futura de las productoras y distribuidoras.

De izquierda a derecha, Chelo Loureiro, Marisa Fernández Armenteros, Silvia Lobo y Nieves Maroto (foto Ana Martín de @estudiolacentral)

La productora y directora Chelo Loureiro abrió esta segunda mesa recordando los inicios de CIMA, con menciones a los congresos celebrados en Madrid y en Santiago. “Recuerdo cuando cogí la maleta para venir a Madrid, cuando me enteré de que existía CIMA”. La lucha desde entonces de la asociación es la que ha hecho posible, explicó, que las cuotas que eran tan necesarias “llegaran a ser una realidad”.

“No es solamente el talento, es que la ley de igualdad se cumpla”, sentenció la cineasta que advirtió “hay que ir a por ella”. Chelo Loureiro reconoció que el trabajo realizado por CIMA tiene sus efectos positivos y que se nota muy especialmente ahora. “Hasta hace dos años la única directora que consiguió ayudas generales fue Isabel Coixet”, recordó y continuó explicando cómo el sistema de puntos por el que CIMA ha peleado significó la aparición de más proyectos y de muchas profesionales que tenían un acceso casi imposible. «Somos el 50%, por tanto el 50% debe ser para nosotras. Es lo que, por ley, exigiría», concluyó.

La productora Marisa Fernández Armenteros se refirió a las cuotas y al sistema de puntos en las ayudas al cine como herramientas que han funcionado a favor de las mujeres, han ayudado a aumentar la presencia de las cineastas y han abierto la puerta a la primera oportunidad a muchas de ellas en profesionales como la dirección de fotografía, montaje, sonido o supervisión de efectos especiales, tradicionalmente masculinas.

“Se ha logrado que una nueva generación de directoras cuente sus historias y que puedan tener continuidad con sus segundas o terceras películas”. Son directoras a las que se les llama ‘jóvenes’, aunque una buena parte haya empezado a dirigir su primera película cerca de los 40 años o pasados estos. La productora, sin embargo, señaló que ha habido generaciones anteriores que no tuvieron esas oportunidades y que ahora pueden quedar relegadas por su ‘no juventud’.

“Las cuotas han facilitado  que lleguen más productoras ejecutivas, pero aún queda mucho para que haya más mujeres que eligen el qué se cuenta, qué se produce y por quién se apuesta”, dijo Fernández Armenteros, que subrayó que el sistema de cuotas había visibilizado a las profesionales mujeres “que estaban, pero no siempre existían”.

(foto Ana Martín de @estudiolacentral)

Por su parte, Silvia Lobo habló desde el punto de vista de la distribución. Se refirió a las ayudas selectivas diciendo que “las políticas impulsadas por CIMA han revolucionado el sector, tanto en cine como en series”. Aplaudió el sistema de puntos en las ayudas públicas y las cuotas, y mencionó el hecho clave de que dentro de las comisiones de valoración de las ayudas públicas haya por fin un equilibrio en los equipos.

Silvia Lobo confesó su confianza en que la igualdad fuera un objetivo cada vez más deseado en la sociedad y subrayó la forma en que ello influía en las mujeres profesionales. “Yo misma como distribuidora me creo más capaz, me siento más capaz que hace unos años. Es un tema de seguridad profesional que nos lo va dando la propia confianza que se genera entre nosotras”.

La distribuidora repasó la multitud de premio que, a pesar de la desigualdad, han recaído en manos de las mujeres cineastas en los últimos años, y dedicó un espacio al aumento de la Intensidad de las ayudas para las películas dirigidas por mujeres, implantado en el 2020 impulsado por CIMA, que ha ampliado la posibilidad de financiarse con ayudas públicas hasta el 75 % del coste reconocido.

Sin embargo, quiso señalar que en las ayudas a la distribución no se contempla una intensidad mayor para las películas dirigidas por mujeres y tampoco se establece ninguna cuota para los cargos de los equipos que trabajan en distribución: directoras de ventas, marketing, prensa, publicidad, etc. “cuando en un porcentaje muy alto las bookers, jefas de prensa y PR, agencias de marketing y comunicación, etc. Somos todas mujeres. Es decir, creo que el día a día de la distribución, está controlado por mujeres, pero en los cuerpos directivos, o en adquisiciones de títulos, este número se reduce considerablemente”. A ello, dijo que era necesario cambiar la normativa en la nueva Ley del Cine.