CIMA exige el 50% de la dotación de las ayudas públicas, estatales y autonómicas, y el 50% de la obligación de inversión en cine y series de los servicios de comunicación audiovisual, para proyectos liderados por mujeres

Que el 50% de la dotación de las ayudas públicas, estatales y autonómicas, , y el 50% de la obligación de inversión en cine y series de los servicios de comunicación audiovisual sea para proyectos liderados por mujeres y alcanzar el 50/50 en 2025 son dos de los objetivos que se ha propuesto conquistar la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA), tras los tres días de encuentros en el Congreso CIMA Cantabria.

Las medidas que CIMA considera que es imprescindible que se pongan en marcha, recogidas en la CARTA DE CANTABRIA, donde se reúnen las conclusiones de estos tres días de trabajo, son:

●Que el 50 % de la dotación de las ayudas públicas, estatales y autonómicas, y el 50% de la obligación de inversión en cine y series de los servicios de comunicación audiovisual sea para proyectos liderados por mujeres.

●Transparencia en los sueldos y condiciones de contratación.

●Reabrir las líneas de ayudas al desarrollo en las subvenciones estatales.

●Que se incrementen las cuotas de pantalla de cine europeo para aumentar las posibilidades de exhibición de las películas de mujeres.

●Respeto a la autoría de las responsables técnico-creativas.

●Que la futura Ley del Cine y la Cultura Audiovisual incorpore un decidido apoyo a las actrices, aplicando medidas de acción positiva para revertir la desigualdad de los elencos, ajustándolos a la realidad social.

●Implantar políticas de alfabetización audiovisual a largo plazo para educar la mirada.

●Mejorar los sistemas de control sobre posibles prácticas fraudulentas en la aplicación de las medidas para la promoción de las mujeres en las ayudas públicas.

“Debemos alcanzar el 50% de representatividad de las mujeres en el sector en un plazo no superior a tres años. Esto aumentará la cantidad y diversidad de las miradas en los contenidos audiovisuales y convertirá a esta sociedad en más plural, más justa y más rica culturalmente. Porque SIN IGUALDAD NO HAY DEMOCRACIA”.