El Consejo de Ministros y Ministras ha aprobado, a propuesta del Ministerio de Trabajo y Economía Social, el Real Decreto por el que se regula la relación laboral especial de las personas artistas que desarrollan su actividad en las artes escénicas, audiovisuales y musicales, así como de las personas que realizan actividades técnicas o auxiliares necesarias para el desarrollo de dicha actividad.
Este texto supone una modernización de la regulación de la actividad laboral en el ámbito artístico que persigue afrontar los retos y desafíos del sector. Una renovación que afecta tanto al ámbito de aplicación, como a las actividades que se realizan y a las reglas que regulan el trabajo de menores, la contratación, la extinción, la jornada de trabajo y la retribución, entre otras.
Entre sus regulaciones, se incide en la búsqueda de la protección efectiva frente a la violencia y el acoso, estableciendo dos nuevas particularidades. Por una parte, la obligatoriedad de que las empresas cuenten con una persona coordinadora de intimidad en los casos de realización de escenas o actuaciones íntimas o de carácter sexual, con el objeto de garantizar el consentimiento y prevenir situaciones de acoso. En el caso de escenas íntimas en las que participen personas menores de edad, velará de manera aun más intensa por su protección frente a posibles situaciones abuso o violencia.
Según explica La guía para el trabajo con escenas íntimas en la ficción audiovisual, elaborada en 2024 por la Asociación Española de Profesionales de la Coordinación de Intimidad (AESCI) con la colaboración de CIMA, la coordinación de intimidad es la gestión de las escenas de carácter íntimo durante la pre-producción, el rodaje y, en ocasiones, la post-producción de un proyecto audiovisual.
Al igual que sucede con la coordinación de acción, las personas responsables de la coordinación de intimidad son profesionales que suman a la propuesta de directores colaborando con ellos y ellas en la coreografía y visión creativa de estas escenas a la vez que aportan seguridad al set, protección a intérpretes y ayudan a conseguir una más auténtica e inclusiva representación de la sexualidad.
Además, actúan como jefas y jefes de departamento y se contratan por las producciones para ayudar a planificar y filmar las escenas con contenido íntimo, trabajando en estrecha colaboración con distintos departamentos y facilitando las conversaciones entre intérpretes, dirección, producción y vestuario.
En materia de protección frente a la violencia y el acoso en el sector, el Ministerio ha anunciado también que el Estatuto del Artista adaptará además los protocolos de acoso para garantizar la celeridad y efectividad necesarias en un sector marcado por la intermitencia y la brevedad de los contratos.
Desde la Junta Directiva de CIMA, se ha celebrado la incorporación de la figura de coordinación de intimidad y el refuerzo de los protocolos frente al acoso: «Son pasos importantes para garantizar rodajes más seguros y respetuosos. Seguiremos trabajando para que estas medidas se apliquen con rigor y que los profesionales de coordinación de intimidad cuenten con la cualificación adecuada.»