Ana Bustamante indaga en los crímenes de Guatemala en ‘La asfixia’

La película documental ‘La asfixia’, ópera prima de Ana Bustamante, indaga en los crímenes cometidos durante los 36 años de guerra sucia en Guatemala. Premio Especial del Jurado en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara, Premio FIPRESCI en Panamá International Film Festival, Premio FIPRESCI y Premio del Público a la Mejor Película Extranjera en BAFICI – Festival Internacional de Cine de Buenos Aires. La película se estrena ahora en Cineteca.

La película, que se estrenó mundialmente en el Festival de La Habana, es la ópera prima de Ana Bustamante, especializada en Montaje por la ECAM y con estudios de Documental en Barcelona. ‘La asfixia’ trata de un viaje entre las huellas borrosas de la memoria, en las que Ana busca, alejándose de la solemnidad y consciente de que la memoria reinventa y olvida, crear imágenes propias sobre su padre y lo ocurrido a toda una generación que fue masacrada durante los 36 años de Guerra sucia en Guatemala.

Emil Bustamante, el padre de Ana, es uno de los 45.000 detenidos desaparecidos de Guatemala. Su madre estaba embarazada de ella cuando todo ocurrió, así que Ana nunca le conoció. ‘La asfixia’ también retrata lo que provoca la detención y desaparición forzada de personas, esa política de represión que sin importar dónde se haya realizado las consecuencias son las mismas.

A Ana a veces le falta el aire, su madre cree que es porque durante su embarazo hubo un momento en el que no pudo respirar. Fue la tarde del 13 de febrero de 1982, cuando su padre, Emil, –así como otros 45.000– fue detenido y desaparecido durante el conflicto armado interno en Guatemala.

Ahora en el silencio y el miedo que aún perduran en una sociedad de postguerra, Ana se sumerge en la memoria de sus familiares y quienes conocieron a su padre, entre los recuerdos que aún no han pronunciado o se esconden. Así como dentro del laberinto burocrático, que aloja la posibilidad remota de encontrar sus restos y conseguir justicia. La Asfixia es un viaje entre las huellas borrosas de la memoria, en las que Ana busca, alejándose de la solemnidad y consciente de que la memoria reinventa y olvida, crear imágenes propias sobre su padre y lo ocurrido a toda una generación que fue masacrada.