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CIMA en Corto genera un encuentro entre cineastas valencianas en el Festival de Cine de Elche

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CIMA en Corto genera un encuentro entre cineastas valencianas en el Festival de Cine de Elche

El pasado 16 de julio en el Festival de Elche, se celebró una sesión de CIMA en Corto dedicada a cortometrajes de cineastas procedentes de la Comunidad Valenciana que, con lenguajes diversos, retratan las emociones y búsquedas de las generaciones jóvenes en un presente marcado por la incertidumbre. 

CIMA en Corto es una muestra de cortometrajes de CIMA que tiene como objetivo difundir la creación cinematográfica de las mujeres cineastas, acercar su cine al público en general y enriquecer el debate sobre el audiovisual y sobre la sociedad contemporánea desde una perspectiva feminista. En el contexto del Festival de Cine de Elche, se celebró una nueva sesión seguida de un coloquio moderado por la cineasta Irene Cardona, que contó con la participación de Pepa Sastre, productora de ‘Estic bé, mamà’; Carolina Serra, directora de ‘Murta 41’; y Amanda Cots, directora y directora de fotografía de ‘Futuro’.

Pepa Sastre relató cómo se sintió conmovida por el proyecto de ‘Estic bé, mamà’, ideado como una carta de su director, Josema Palenzuela, a su madre para contarle que es homosexual. Producido por INCOMEDIA en colaboración con el Departamento de Animación de la Universidad Politécnica de Valencia, el corto (2022, Plató de Cinema) ha sido seleccionado en 26 festivales nacionales e internacionales, incluidos los Premios Fugaz y Berlanga. Pepa, que es sorda, destacó la flexibilidad del lenguaje de la animación para comunicar desde otras formas de percepción, y la importancia de apostar por jóvenes talentos.

Carolina Serra habló sobre ‘Murta 41’, su primer corto, una comedia fresca y aguda que cuestiona la banalización de las relaciones afectivas en la era de Tinder. 

Amanda Cots compartió la experiencia de ‘Futuro’, un cortometraje codirigido con el cineasta cubano Ángel Suárez. Concebido inicialmente como una ficción, durante el rodaje la realidad se impuso y transformó la propuesta en un documental con una puesta en escena cuidadosa, fotografiada por la propia Amanda. Ambientado en altos edificios abandonados frente al mar en La Habana, el escenario se convierte en una metáfora del vacío emocional que viven sus protagonistas: dos amigos que deambulan entre ruinas para despedirse, ya que uno de ellos está a punto de emigrar.  

Durante el coloquio, se destacó el diálogo visual y temático que se establece entre ‘Futuro’ y otro de los cortometrajes de la sesión, ‘Azul meteoro’ de Marta Guillén. En este, un chico y una chica que acaban de conocerse caminan por escenarios casi abstractos y vacíos en la periferia valenciana. En ambas películas, los protagonistas miran el horizonte de dos mares distintos, pero da la impresión de que sus miradas se buscan a través de la distancia. Una manera poética y poderosa de conectar la vidas y los anhelos de jóvenes de latitudes distintas.

La sesión supuso también un encuentro entre cineastas de la Comunidad Valenciana, que permitió continuar tejiendo las redes de colaboración entre las profesionales del sector en la región. 

Desde el festival se destacó el aumento sostenido de la participación de mujeres en el cine, tanto en la autoría de los cortometrajes seleccionados como en los equipos de programación y selección. Se reconoció el papel fundamental de CIMA como referente en la lucha por la igualdad en el audiovisual, una lucha —como se subrayó en el coloquio— que no debe detenerse.