Tolerancia cero con la violencia de Luis Roca y Marta de Santa Ana

El Clúster Audiovisual de Canarias, la Asociación de Cineastas de Canarias Microclima y la delegación canaria de la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA) expresamos la máxima repulsa ante la agresión física perpetrada por parte de Luis Roca Arencibia, presidente de la Asociación Audiovisual Plural de Canarias, contra Cristina Andreu, presidenta nacional de CIMA, el pasado 10 de abril en un conocido restaurante de Las Palmas de Gran Canaria.

Estos hechos han sido condenados en sentencia firme el 15 de abril por parte del titular del Juzgado de Instrucción número 7 de la citada ciudad. Queremos recordar que el atacante estuvo el día de autos acompañado por su pareja, Marta de Santa Ana Pulido, presidenta a su vez de Mujeres Canarias Profesionales de Cine Audiovisual y Más, #MásMujeres, quien previamente insultó y amedrentó a la misma víctima tal como consta en la denuncia realizada ante la policía con palabras como “zorra” o “sin vergüenza”.

Resulta pertinente recalcar que estas personas no han realizado una sola obra audiovisual profesional en las últimas dos décadas. Sin embargo, bajo el paraguas de la supuesta representatividad de una parte del sector audiovisual de Canarias de sus dos asociaciones, han entrado en los últimos años en una espiral de agresividad que cruzó una línea roja el 17 de noviembre de 2019 cuando, desde una página de Facebook administrada por Luis Roca (llamada Observatorio Audiovisual de Canarias), se pronosticaba “enfermedades”, “accidentes” y “desgracias familiares” a las responsables de CIMA. Todo ello, acompañado de una fotografía de la mencionada presidenta nacional, junto a la delegada en Canarias Alba González de Molina, sobre las que sobreimpresionaba el texto “Dan asco”. Esta espiral de violencia verbal ha acabado evolucionando -y a los hechos nos remitimos- en violencia física.

Ante la falta de respuesta social y política, y con la reciente sentencia judicial firme por una agresión con claros tintes machistas, demandamos a las instituciones públicas a que se deje de reconocer como interlocutores del sector audiovisual industrial canario a estas dos personas abiertamente violentas. En todo caso, nos negaremos a participar en ninguna reunión donde puedan intervenir representando a las citadas asociaciones.

Esperamos que todo esto signifique un punto y aparte en la vida del sector audiovisual canario. El ecosistema entre instituciones, sector privado, creadores, festivales y resto de agentes debe desarrollarse en un clima de diálogo, revisión y coordinación. Desde Clúster, Microclima y CIMA Canarias seguiremos trabajando, cada uno desde sus planteamientos, posiciones y estrategias, pero en un marco de respeto hacia el resto de los interlocutores. Tenemos enormes retos por delante, un modelo que desarrollar, problemas que resolver por los efectos de la COVID-19, pero también tenemos talento y experiencia, somos un sector estratégico clave para la recuperación de la economía de Canarias, así como para su imagen externa y para el desarrollo de nuestra cultura e identidad. Y tenemos la convicción de que los cambios no pueden hacerse desde el odio ni el acoso.

Tolerancia cero con la violencia